Los vestuarios menguantes

Cristina Viu Gomila
Cristina Viu CARBALLO

CARBALLO

En directo | En el complejo deportivo Bergantiños

16 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?l jueves, la organización en la nueva piscina de Carballo había mejorado de forma ostensible. Los dos primeros días fueron de infarto y la mayor parte de las madres y acompañantes de los alumnos de natación seguían recordando los malos tragos pasados. El jueves ya habían sido colocados bancos en el recibidor, pero el martes las mujeres habían sido expulsadas de la instalación y habían tenido que esperar en la calle, a pesar de la lluvia. Si en el exterior la cosa estaba mejor, en el interior continuaba el desconcierto y la falta evidente de espacio, al menos en uno de los vestuarios femeninos, el más grande. Las niñas, las madres y los hermanitos en coche de bebé se amontonaban en un espacio que cuando mirabas al techo parecía bastante amplio, pero que daba la sensación de haber menguado por el montón de bolsas, ropa y gente de todas las medidas que encontrabas en todas partes. El suelo era una pista de patinaje y el calor tenía a casi todas las mujeres con las mejillas encendidas. Las mayores quejas venían por la forma de las duchas y por su cantidad, apenas cinco. Muchos de los niños que van a las clases no son capaces de ducharse solos, por lo que necesitan una ayuda que con el nuevo diseño es imposible. Pero la dificultad principal era el poco espacio disponible para secar y vestir a medio centenar de criaturas. Los vestuarios más grandes desperdician espacio con cambiadores cerrados para los más pudorosos y ayer ya había un water fuera de servicio. Además se aprecian grietas. Las niñas se quejaban de que entorno a los sumideros de la piscina había una sospechosa aureola de color marrón y de que la valla para dar la vuelta en cada una de las puntas del vaso les impedía salir del agua como no fuera por las escaleras de los laterales de la piscina municipal.