PASABA POR AQUÍ
19 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.EL MITICO burro de Buridán murió de hambre. Le pusieron dos sacos de alfalfa a la misma distancia y, sin saber cuál elegir, acabó pasando a mejor vida. A este paso en la Costa da Morte acabará muriendo el proyecto de parador de tanta alfalfa como le ponen a tiro. Ya se sabe que la unión hace la fuerza, por eso en esta comarca cada cual tira para su casa sin importarle la del vecino. Incluso se intuye cierto placer cuando al de al lado le va mal. Y así nos va mal a todos, que sin una voz común en Santiago ni en ninguna parte, acabamos tragando sin vaselina lo que a otros se les antoja que para los de aquí es bueno. A alguien se le ocurrió lo del parador como se le podía haber ocurrido un casino. Pero al final hasta nos vamos a quedar sin el regalo. También a quién se le ocurre entrar en una guardería sólo con un caramelo. O le das uno a cada uno, o los cativos acaban a mamporro limpio. Cosas de niños