PASABA POR AQUÍ
10 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.CUALQUIER HABITANTE de la Costa da Morte, y del resto de la provincia, que tenga que hacer alguna gestión en materia de Tráfico, tiene que ir a A Coruña. Los que conozcan Tráfico saben de qué va el tema. La oficina de la DGT allí parece una plaza de toros, circular, con los funcionarios escondidos tras barreras de cristal en un burladero corrido en todos los sentidos de la palabra. Quien necesite acudir a Tráfico, es mejor que pida vacaciones y compre un taburete para evitar las varices en las dos o tres colas que le tocará sufrir. Arreglan los atascos en las carreteras, pero ya se sabe que en casa de herrero... En la primera cola informan dónde hacer la segunda, la tercera es para pagar y hasta eso va lento. La gente se hacina en 80 metros cuadrados y la cosa es tan surrealista que en medio de un recinto en el que no se puede fumar está plantado un estanco. ¿Qué fue de la famosa ventanilla única?