La normalidad ha sido la tónica general en la vuelta a las clases de los alumnos de los diferentes institutos de la Costa da Morte. En la mayor parte de los centros, la primera jornada lectiva de este curso estuvo dedicada a los estudiantes de primer curso de ESO, que cambiaban de centro educativo. Los nuevos fueron los únicos que ayer acudieron a las clases en el Urbano Lugrís de Malpica y en el Agra de Leborís de A Laracha. En ambos casos se realizaron recorridos por las instalaciones para que los alumnos conocieran el centro. En la mayor parte de los casos, los estudiantes que acudieron hoy a las presentaciones eran de ESO, de primero hasta cuarto. En ningún instituto comenzaron las clases. El inicio de la actividad lectiva está reservada para mañana, cuando accederán a los centros la mayor parte de los matriculados. En ninguno de los centros hay problemas que dificulten el inicio del curso o el desarrollo del mismo. Únicamente en el Monte Neme de Carballo las obras que se realizan para adaptar las instalaciones a los minusválidos pueden provocar algún problema, aunque en varios institutos aún hay obras pendientes que llevan retrasos, como la cubierta de las pistas del Agra de Leborís. En Vimianzo y Carballo hay que mejorar las instalaciones deportivas y en Muxía falta una sala de usos múltiples, entre otras mejoras.