La droga de la política

| SANTIAGO GARRIDO |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

19 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

¿QUÉ EXTRAÑA droga es la que arrastra a gente normal a desvivirse por la política? En núcleos rurales como los que habitamos y nos rodean, raro es el día que no nos enteramos, a poco que preguntamos, de los problemas que a éste o aquel le han venido aparejados por culpa de esa droga: afectivos, económicos, de salud, de comportamiento, de amistad (mejor, amistades). Y, sin embargo, cada cuatro años son más y más los candidatos. Algunos juegan sobre seguro y van en puestos de cabeza en partidos fuertes; así, maldito el mérito que tiene. ¿Y los otros? Los que van a dar mítines y asisten 15 personas, con suerte. Los que casi no ganan para carteles. Los que tienen más difícil sacar un concejal que el Recre gane la Liga. ¿Qué pensar de ellos? ¿Que aspiran legítimamente a que sus paisanos les vean como los únicos competentes? Son misterios de la naturaleza humana.