Cerca de cuarenta grupos, corales y bandas firman una nueva convocatoria del convenio anual con el Concello carballés para realizar actuaciones
01 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?oros, conjuntos de baile y música tradicional, grupos de folk o bandas de pop y rock integran el variado mundillo musical de Carballo que se congregó ayer en el concello para firmar el convenio de actuaciones municipales del 2003 y demostrar al mismo tiempo que algo se mueve en la localidad. En total, representantes de 37 asociaciones participan en un convenio, que año tras va sumando nuevos miembros. Roqueros incipientes, amantes de los bailes tradicionales, nostálgicos de las canciones de nuestros abuelos o buscadores de tesoros en el folclore unidos por un nexo común -la pasión por la música- pero impulsados por motivaciones diversas. Jesús Fraga Pérez, del grupo de baile tradicional de la Asociación Cultural Argazo de Baldaio, es ya un veterano en esta convocatoria anual. «É unha boa iniciativa», asegura este representante de una agrupación que lleva más de una década dedicada a la recuperación del folclore tradicional y que ya ha ofrecido giras por Suiza, la Bretaña o Portugal. El interés por evitar que la cultura tradicional caiga en el olvido, la recompensa del público, el sueño del triunfo, o simplemente, el sentido lúdico mueve a jóvenes y veteranos carballeses a dedicar una parte de su tiempo a unas actividades no siempre recompensadas monetariamente, pero siempre bien recibidas. Otra inquieta veterana de la localidad es Avelina Pombo, que además de ser la vicepresidenta de la asociación San Salvador de Sofán, forma parte de la Agrupación de Cantareiras Abrótega. «Levamos tres ou catro anos interpretando cancións tradicionais e é unha satisfacción ver a resposta da xente», asegura esta vecina de Sofán que aún tiene tiempo para participar en una revista y organizar las fiestas parroquiales. Por su parte, Carmen Rey Varela, que acudió este año por primera vez a la firma del convenio en nombre de la Asociación Cultural O Candil de Sísamo, espera que esta iniciativa sirva como forma de intercambio cultural. «Queremos actuar noutras parroquias, e que eles actúen na nosa. Trátase de favorece-lo intercambio», asegura ilusionada la responsable de este colectivo, creado hace menos de un año pero que ya cuenta con una coral eucarística formada por 35 niños de 5 a 18 años. Diego Loureiro se sitúa entre los que se dedican profesionalmente a la música, aunque ve más factible su carrera como integrante de una orquesta -con la que empezará a tocar este verano- que su faceta de compositor y músico independiente. «É todo un negocio que só se guía pola imaxe, e á xente non lle preocupa a calidade», dice Loureiro con excepticismo aunque sin perder la ilusión de ganar algo de dinero para poder grabar una maqueta con la que darse a conocer.