PASABA POR AQUÍ
03 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.PASABA EN coche por Dumbría cuando me sorprendió por enésima vez esa imagen recortada sobre el horizonte y escupiendo humo y me asaltó la duda de siempre: en qué cruce me confundí para cambiar así, de golpe, de planeta. La misma duda asalta al viajero cuando sale de Cee y la dulce línea de la costa se rompe con un monstruo que recuerda a las calderas del infierno. El trabajo y el pan tienen prioridad absoluta en la Tierra sobre las sutilezas de la contemplación, pero uno se pregunta por qué la Costa da Morte siempre se casa con la más fea, y tiembla al pensar con qué se pueden llenar los polígonos futuros, si será con algún diseño de la era preindustrial o pondrán una fábrica sacada de la mente de algún arquitecto algo satánico. Me imagino a Mangouras descubriendo la grieta del Prestige y diciéndole al timonel: «Enfila para Fisterra, que por allí ya no hay mucho que perder».