Son ya tantas, y algunas tan importantes, las iniciativas en pro de los afectados de la Costa da Morte por el Prestige , que esta rutina corre el riesgo de minimizar determinados actos. Como el de San Sebastián a beneficio de la cofradía de Corme. Sábado noche. Palacio del Kursaal, joya arquitectónica moderna en plena fachada atlántica de San Sebastián. Decoración y público de gala, dentro. Una manifestación feminista y un viento alegre, fuera. La Orquesta Sinfónica de Euskadi, dirigida por el maestro Miguel Ángel Gómez Martínez va a interpretar un programa a base de obras de Mozart, Donizetti, Puccini, verdi, Saint-Säens, Leoncavallo, Rossini. Presentaron Fernando Argenta y Araceli González, los de Clásicos Populares . Les esperan con impaciencia 1.600 personas, nada menos, la sala a tope, y todo para recaudar fondos que irán a parar a los marineros de Corme.El patrón mayor viajó a propósito a sSan Sebastián. Dice que se esperaba un acto sencillo y que lo que vio le dejó «impresionado e emocionado». Fue recibido por con un aurresku , un saludo de honor vasco y acompañado por mimbros de un colectivo gallego. Al final, una solista de violonchelo le entregó, simbólicamente, la recaudación, porque los dineros aún no se han contado. Vendrán aquí a traerlos. Uno de los músicos, José Antonio Rubio, cuenta que fue algo «maravilloso».