La Costa da Morte en el siglo XVII

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CARBALLO

La cartografía de la época acaba de ser publicada y permite comprobar los cambios paisajísticos de la zona

07 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Eran los tiempos en los que Jerónimo del Hoyo hacía sus viajes y censos por Galicia. Una época dominada por los foros, por la implantación del maíz y la patata. Años en los que las Torres do Allo de Saas eran un edificio relativamente nuevo, que el Pazo de Trasariz de Vimianzo empezaba a levantarse y que, naturalmente, nadie conocía aún como Costa da Morte.? En la segunda década del siglo XVI, años 1622 y siguientes, un ilustre cartógrafo portugués al servicio de Felipe IV, de nombre Pedro Texeira, recorrió las costas gallegas para configurar un atlas de la Península que, tras años de olvido, ha sido recuperado en la Biblioteca de Viena y recientemente publicado por la Editorial Nerea, de Hondarribia.?Mucho tiempo debió pasar en esa comarca Texeira, donde recogió datos y leyendas, palabra de temor sobre los corsarios que asolaban Camariñas, rumores de raptos por los piratas berberiscos. Todo lo pintó con una técnica novedosa que ahora permite volar sobre aquellos tiempos.?Texeira estuvo en Seso y en su puente, viajó sobre el caudaloso río Anllóns que atravesaba parte de Vergantines y dejaba a los lados Lagea o Cormes.?También viajó por Caion, el arenal de Valdaia, Corcovión, Finis Terra, el Río Eçaro (el Xallas), los cabos de Villano, Roncudo y Tourinha y, en el interior, po Penela, Moinho o Bainhas. ?En estos mapas, de la época en que Malpica era una potencia ballenera, lujosamente tratados y en Vimianço ya había castillo, se aprecian cambios paisajísticos importantes, como la desembocadura del Ézaro, el magnífico caudal del río que muere en Cee o la existencia de arenales que ya casi no existen. También es un buen índice toponímico, aunque el autor a veces se refiere al mismo lugar de modos distintos.