MUCSÍA U ordeñaba. Entiéndase. Entre políticos de fuera y la tan alabada prensa internacional, además de tener la costa hecha un asco, tenemos nuestros nombres destrozados. Se acercan en sus camiones carísimos con parabólicas y preguntan por el Puerto del Sonido, por Lacse y por Mucsía. De la existencia de Cee, claro, no tienen idea, y para que sepan cómo se escribe hay que ponerles el clásico ejemplo: como la Comunidad Económica Europea. La Cuesta de la Muerte es otro de los clásicos, pero éste hasta tiene algún sentido, porque es cierto que por mucho que entre todos lo intentan, a este trozo de tierra y mar le cuesta morirse. Estos días, la Costa da Morte sirve de fondo pintoresco catastrófico para telediarios del mundo entero. Somos eso, un fondo de noticia. No se acordarán de Mucsía, sino de aquel pueblo deprimido del que se llevaron un bote de fuel del Prestige. ?