Pronto floreció el maíz

Gabriel Rivera CARBALLO

CARBALLO

CASAL

Agricultores laracheses asistieron a una prueba para ver las ventajas de la siembra temprana Los productores recibieron con cierto escepticismo las nuevas técnicas de trabajo

24 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

«O millo parece bo. Ten unha talla moi alta con tendencia a dúas espigas», dice Santiago Rodríguez, un agricultor de la parroquia carballesa de Lendo. Él es uno de los casi cien cultivadores que se acercó ayer hasta Paiosaco para ver los resultados de un curioso experimento campestre. La prueba era sencilla, consistía en adelantar la época de la siembra del maíz del mes de mayo a finales de marzo y a principios de abril. Ayer tocaba obtener las conclusiones en la Costa da Morte de este test. La respuesta, a tenor de los visto ayer, satisfizo a los labradores. «Parecíame que non ía andar tan adiantado, que non estaba callado. O tempo tamén axudou», aseguaraba Alvaro Recarey, también de A Laracha. Dos técnicos explicaban a los trabajadores rurales los beneficios de adelantar la simiente. «Los resultados de esta iniciativa en toda Europa están siendo excepcionales. Incluso se están realizando experimentos en zonas como los Pirineos y los Alpes, donde se siembra a finales del mes de febrero. Queremos ver cómo reacciona el maíz ante las heladas», asegura Vittorio Agustinelli, un experto agrícola llegado desde Italia para la ocasión. Las primeras experiencias de siembra temparana datan del año 1995. Además, de ver el resultado del crecimiento de las espigas, los que asistieron a esta jornada de campo pudieron contemplar cómo se realizaba el picado y el ensilado, aunque muchos de ellos ya eran unos viejos lobos de mar (o tierra sería mejor decir) en estas labores. Pero todos estos resultados no calaron del todo en el raciocinio agricultor de los laracheses. «La vaquiña por lo que vale» y «se non o vexo non creo» son expresiones del refranero gallego que delatan el carácter desconfiado de estos paisanos. En Paiosaco, la tradición se apuntó un nuevo tanto a su favor. «Aquí parece que funciona. Igual haberá que probar a adiantar a semente, pero ó final todo depende do tempo», dice Santiago Rodríguez. Un sí, pero no, que qué quieren que les diga. La jornada de campo estaba organizada por el empresario, Manuel Rodríguez.