El bar acogió al público que aguardaba al inicio del festival de A Laracha A las siete de la tarde solo algunas personas habían ocupado un lugar frente al escenario
10 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Aunque se habían anunciado actividades durante toda la jornada, fueron muy pocas las personas que se concentraron en el recinto en el que se celebró el Festival Folk de A Laracha antes del inicio de los conciertos. La mayoría de los que estaban se entretenían en el bar o con alguna degustación, mientras sobre el escenario se aliñaba todo para que por la noche no fallará nada. Entre los organizadores sólo un deseo: que no comenzara a llover. El agua de la mañana retrasó notablemente los trabajos de montaje y una nueva tromba podría terminar de disuadir a los que estaban en dudas sobre acudir a esta cita musical. Entre los puestos de camisetas, rosquillas y un improvisado estanco también había público deseoso de que comenzase a sonar la música. Pocos, sólo dos. Eran Aurora y Sandra, que estaban tomando una cerveza y fumando un cigarro. Las dos son de A Laracha. ¿Qué haceis aquí tan temprano? «Venimos a ver a Budiño», contestan al unísono. «Está allí», señalan con el dedo. El gaiteiro se mantiene sobre el escenario con su coleta, gafas de sol, pantalón vaquero y camisa azul. «No venimos sólo por él, sino también por todos los otros», puntualiza Sandra. No suene a verdad del todo. Antes habían asegurado que han seguido al músico hasta Ortigueira y Carballo. «Ahora toca en nuestra casa. No podíamos fallarle en una ocasión como esta».