Diez de la mañana del viernes en Ponteceso. Un microautobús con trece niños y niñas en su interior, la profesora de manualidades, Pilar Souto, el presidente de la asociación Monte Branco, José María Varela, y el monitor pedagógico, Xosé Manuel Varela. Así comenzaba la excursión por la zona de Malpica de Bergantiños que la entidad de O Couto había organizado para los niños. Ni el frío ni la lluvia aminoraron la ilusión de los chavales, que en todo momento vivieron con intesidad la visita, llenando las horas con canciones y espontáneas risas. La primera parada, el muelle de Malpica. Aquí conocieron forma de comercialización del pescado, las distintas barcas que se pueden encontrar y que, además, como explicó el monitor se inspiran en cosas reales cómo en un gallo, un pato o un espejo. A continuación visitaron la Casa do Pescador, donde difrutaron con las distintas historias legendarias de este municipio a través de los murales de Urbano Lugrís. Pero, cómo dejar Malpica sin antes visitar el bar de Petróleo, conocido por todos ellos gracias a la serie gallega de televisión Mareas Vivas. La tercera parada fue en la capilla de San Adrián, donde observaron las Islas Sisargas y admiraron el magnífico paisaje que hay desde este lugar. El recorrido finalizó en la capilla de Mens, entre risas pícaras al observar las distintas figuras que adornan la parte externa de la iglesia, ya que algunas de ellas representan hombres en posiciones deshonrosas y otros están completamente desnudos. Una mañana intensa en la que se demostró que la cultura interesa también los más pequeños y al mismo tiempo les ayuda a conocer y valorar su propio entorno, a veces tan desconocido, mientras se divierten con sus amigos.