Este fin de semana se celebran los últimos actos festivos en la Costa da Morte, con representaciones a cada cual más disparatada El carnaval desaparecerá este fin de semana entre las llamas de un fuego purificador. Pero sobre sus cenizas resurgirán el próximo año todas las representaciones, a cada cual más disparatada, que los vecinos de la Costa da Morte hacen del antroido. Para algunos es tan familiar como el Farruco o el Faustino, personajes muy similares con los que se celebra la fiesta de despedida en Seaia y en Malpica. Ante otros se muestra tan sexy como la Mikaela, que saldrá a pasear con sus «amigos» de Buño antes de ser sacrificada en la hoguera. Y muchos más entierran algo tan entrañable como la peseta, a la que dentro de doce días se dará sepultura de verdad.
15 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El carnaval se despide cada año de la Costa da Morte, pero las tradiciones casi siempre sobreviven. El tiempo no ha conseguido minar el espíritu de los madamitos de Cerqueda, que mañana volverán a salir por las calles de esa parroquia malpicana con sus trajes de color blanco inmaculado, adornados con cintas de variados colores y con sus bailes, con los que intentarán animar a los vecinos a sumarse a la fiesta. Malpica es un municipio especialmente rico en antroidos. Algunos están tan arraigados en la cultura popular como el de Cerqueda, y otros son tan participativos como los entierros de Farruco y del Faustino en Seaia y en la capital del concello, respectivamente. Los hay incluso polémicos, como el que cada año llevan a cabo los Amigos da Mikaela en Buño. El motivo es que se limita la participación a los hombres, esos amigos que durante semanas trabajan en la construcción de una muñeca gigantesca, exhuberante y provocativa con la que esta tarde pasearán por todas las calles y entrarán en todos los bares. El recorrido: desde Cantalarrana hasta el cruce con la carretera de Malpica, donde la Mikaela arderá para siempre. Novedades Cada año se producen incorporaciones al cartel del carnaval. La reina indiscutible del 2002 es la peseta, cuya próxima retirada de la circulación ha favorecido su comparación con la típica sardina. La moneda ha protagonizado buena parte de las comparsas que han desfilado en los últimos días por las localidades de la Costa da Morte, y este fin de semana será también mayoritaria su incineración en las hogueras. Las tradiciones se conservan gracias, fundamentalmente, a las asociaciones. Es el caso del colectivo de mujeres de A Ponte do Porto, que ha promovido la recuperación de la comparsa de As Manolas, o el de Monte Branco de O Couto, que mañana recordará cómo eran los bailes con acordeón de antes de la guerra, o el de un grupo de vecinos de Cerceda, que, después de quince años, esta tarde volverán a enterrar el antroido en su localidad.