Cuarenta jóvenes de Camariñas alquilan un autocar para ir de marcha a Ponteceso sin el peligro del alcohol Un grupo de cuarenta jóvenes de Camariñas, de entre veinte y treinta años de edad, alquilan todos los sábados -como hoy- un autobús para que los lleve a Ponteceso, localidad que eligen para salir. Ya de paso, los trae de vuelta, porque de eso es de lo que se trata: evitar los peligos del alcohol en la carretera. Al principio, los colegas de otros pueblos les «vacilaban» pero, dado el éxito y la seguridad de la iniciativa, no sería extraño que les imitasen. Y también alquilan un local para pasar el rato en amor y compañía.
11 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El nuevo colectivo tiene hasta nombre: As Baleas. Nació por la cosa del autobús pero con el tiempo se acabará por convertir en una asociación cultural. Aún en trámites de constitución, el equipo directivo, por llamarlo así porque los cargos aún no estrán decididos ni ha habido asambleas preparatorias, está compuesto por Luis Rodríguez, Diego Alonso, Carlos Ramos y Ánxeles Martínez, pero puede variar o aumentar. Todos los sábados, sobre las doce de la noche, el autocar los recoge, se van a Ponteceso, y allá por las las seis, o cuando salga el sol o incluso cante el gallo, vuelta a casa, alegres pero seguros. Al conductor le toca esperar, pasar las horas como mejor pueda y llevar vida de abstemio en una zona donde la juventud y el alcohol corren en líneas paralelas. Luis Rodríguez dice que los padres de la peña están «encantados» y duermen más tranquilos. Incluso cuando no salen del pueblo, porque también han alquilado un local en el que se sirven las bebidas, organizan turnos de limpieza y miran el mundo desde la hermosa atalaya de la juventud.