Un cambio tranquilo

G. RIVERA / MAICA SIMÓN CARBALLO /CEE

CARBALLO

La mayoría de los vecinos de la comarca recibirán al euro la próxima semana sin apenas conocerlo de cerca La comarca ha recibido el euro sin pasión. Mientras en otros puntos del país se agotaban los euromonederos que se reparten desde el pasado 15 de diciembre, en la Costa da Morte han sido pocos los vecinos que han solicitado los nuevos cambios. De hecho, los representantes del comercio fueron los que más los han reclamado. En cuanto a las preguntas en los bancos, han sido escasas y casi siempre esgrimidas por personas mayores. Así, el del euro en la zona será, como el del partido socialista, un cambio tanquilo.

21 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El pasado 15 de diciembre los bancos de muchos puntos de España amanecieron un tanto locos. Las personas se arremolinaban en largas colas para conseguir las primeras monedas de euro que el Banco de España ponía en manos de los futuros usuarios. Eso sí, todavía no se podían poner en circulación. En un día, los cambios, agrupados en una bolsita conocida por euromonedero y con un valor de 2.000 pesetas, amenazaron con agotarse. La Costa da Morte, como casi siempre, es different. El vendaval euro no pudo en ningún momento con la ola de frío, muy a tono con los gélidos días, con la que sus habitantes han recibido a la nueva moneda. «El sábado tuvimos muchísima gente pidiendo el euromonedero, pero luego fue bajando la demanda. Al principio, temimos quedarnos sin existencias, pero, al final, no pasó nada», asegura una empleada de banca de Carballo. La capital de Bergantiños no fue el único lugar en el que se palpó cierto desinterés. En el resto de la zona se vivieron situaciones paralelas. «Houbo bastante demanda do comercio, pero entre os particulares so quixeron coñecer o euro algún curioso», asegura Germán Toja, director de una oficina bancaria en Baio. Dudas Los habitantes de las comarcas de Bergantiños, Soneira y Fisterra tampoco son muy preguntones y se informan más por los medios de comunicación que en las propias oficinas bancarias. En ellas, apenas se han producido consultas y cuando las ha habido casi siempre han sido por parte de personas de la tercera edad. Las mayores dudas son las referidas al cambio, los redondeos y a conversión. De todas maneras, en los bancos creen que la gran avalancha de preguntas sobre la nueva moneda les llegará el miércoles y el jueves. El Gobierno ha autorizado que se paguen las últimas pensiones en pesetas por adelantado y es de suponer que numerosas personas mayores se acercarán esos dos días hasta sus bancos para recoger después de muchos años sus últimas pesetas.