Los clientes abarrotaron los mercados para las primeras compras de Navidad

Elena Silveira
E. SILVEIRA CARBALLO

CARBALLO

CASAL

Los productos más demandados son los alimentos congelados, los cupones de lotería y los trajes de fiesta La Praza do Concello de Carballo fue ayer un hervidero de gente. La feria de los jueves coincidió con la festividad de la Constitución, por lo que el mercado y los comercios estuvieron abarrotados de clientes que hacían ya sus primeras compras navideñas. El marisco congelado, los cupones de lotería y los trajes de fiesta fue lo que más gente arremolinó en las tiendas. También empiezan a hacerse ya los encargos en las carnicerías, sobre todo de chuletas de ternera, y el «tanteo» en el precio de los capones.

06 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Parece que las recomendaciones de las agrupaciones de consumidores ya tienen respuesta entre la población, porque la gente ya no espera a última hora para realizar sus compras de Navidad. En Carballo y Vimianzo, al menos, los consumidores se «echaron» al mercado para adquirir, además de la habitual cesta de la compra, los típicos productos de los últimos días del año. En los de congelados lo que más se pide son los langostinos, de entre 2.600 (15,6 euros) y 3.000 pesetas (18 euros) la caja de dos kilos. Al parecer, mucho más baratos que el año pasado, casi unas mil pesetas. Y la cigala (3.500 pesetas la caja de kilo y medio) y la gamba empiezan a repuntar. En los puestos de pescado fresco, los centollos se vendieron a 2.000 pesetas (12 euros) el kilo, y los langostinos a 2.800. Claro que todos los vendedores coinciden en que los consumidores no pueden adelantar la compra de algunos productos. Por ello, en las carnicerías empiezan los encargos, sobre todo de la carne de cordero, las chuletas de ternera y el pollo, que ronda ya las 900-950 pesetas el kilo. En cuanto a la fruta, todavía no se piden grandes sumas de dinero porque tanto las castañas, las nueces como la uva blanca se mantiene a buen precio, éstas últimas a 300 pesetas (1,8 euros) el kilo. La gente que acudió ayer a Carballo aprovechó también para comprobar el precio de los capones y los pollos. Algunos ya se los llevaron a casa para evitar, dentro de unas días, pagar 10.000 pesetas por la pareja, ya que los precios subirán como la espuma. Esa misma cantidad es lo que cuesta, más o menos, un vestido de fiesta. En las tiendas de ropa explican que ya no quedan tallas de algunas prendas porque la mayor parte de la gente las utiliza en las cenas de empresa, los días festivos y en la noche de fin de año. Ayer también hubo «oleadas» de gente en las administraciones de lotería.