Sólo el PP incluye en su programa electoral un plan concreto para la defensa del patrimonio histórico-artístico de la Costa da Morte El patrimonio histórico, artístico y cultural de la Costa da Morte apenas tiene espacio en los programas electorales de los principales partidos y ni siquiera aparece en los folletos. El PP es el único partido que realiza una propuesta concreta relacionada con la Costa da Morte: la creación del Parque Arqueolóxico do Megalitismo. Los nacionalistas, por su parte, apuestan por medidas que tendentes a la protección y puesta en valor de los yacimientos, en tanto que los socialistas se limitan a su aprovechamiento social, aunque sin ofrecer planes para rentabilizar tal riqueza. Por lo que respecta las acciones en defensa del patrimonio de la zona, la Diputación ha sido el organismo más activo, sobre todo durante la presidencia de Augusto César Lendoiro.
29 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La defensa del patrimonio histórico-artístico no parece ser una prioridad para los electores y, por lo tanto, tampoco figura en los folletos de los principales partidos, aunque sí aparece en los programas como un apartado de Cultura. La única promesa concreta para los próximos cuatro años procede del PP con la creación del Parque Arqueolóxico do Megalitismo. Los nacionalistas pretende hacer cumplir la Lei do Patrimonio Cultural de Galicia, de 1995, y los socialistas piensan en la elaboración de un Plan Xeral de Bens de Interés Cultural. En sus propuestas para la costa Atlántica, la protección de las construcciones históricas o prehistóricas ni siquiera se cita. Esta situación de marginalidad no es nueva. En los últimos cuatro años, el único organismo que ha invertido en la defensa del patrimonio tanto histórico como etnográfico ha sido la Diputación. También han colaborado los planes europeos Proder y Leader a través de la Fundación de Bergantiños, por un lado, y la asociación Neria por el otro. Poco espléndido Si el gobierno gallego no ha sido demasiado espléndido en este aspecto, tampoco la oposición le ha pedido mucho más. De hecho, el BNG presentó en julio una pregunta sobre la situación del dolmen de Dombate, uno de los principales monumentos megalíticos de la zona que se encontraba en situación de abandono total hasta hace poco más de un año. Tampoco los socialistas incluyeron el tema en sus intervenciones en el Parlamento. El Plan de Arquitectura Popular ha tenido sus sombras, muchos concellos quedaron desconcertados cuando la Dirección Xeral de Patrimonio no les dejó sacar adelante algunos de sus proyectos, pero tampoco les ofreció pautas para adecuarlos a las exigencias de este departamento. Así ocurrió con el plan para proteger la Pedra da Serpe y con el proyecto para recuperar la aldea de O Roncudo, en Ponteceso. Otros concellos se encontraron con situaciones parecidas.