CRISTINA ABELLEIRA CONTRAPUNTO
24 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Lo que sucede con las guarderías es claro ejemplo de la falta de planificación de los ayuntamientos. Los servicios no siempre se prestan porque exista una demanda objetiva y los estudios sobre las necesidades reales del territorio y su población brillan por su ausencia. De lo contrario, las escuelas infantiles de Cee y Corcubión no estarían medio vacías. La iniciativa privada es mucho más avispada. Hace veinte años que un empresario carballés se dio cuenta de la necesidad de una guardería en la capital de Bergantiños, en la que nacieron el año pasado 238 niños. Ahora ya son dos centros privados los que prestan un servicio al que se lleva muchos años dándole largas desde el Ayuntamiento. Al fin, parece que el gobierno municipal asume una reivindicación real de la sociedad.