JOSÉ RAMÓN INSUA TRAVA TERRA E XENTE
27 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Es sorprende que en Fisterra exista una capilla dedicada a la Virgen del Buen Suceso. Y lo es mucho más si tenemos en cuenta que fue construida bajo la advocación de Nuestra Señora del Perpétuo Secreto. Así lo demuestra de forma clara la imagen de la Virgen del altar mayor. Este icono tiene a sus pies la figura del demonio. En su cruceiro de la entrada del templo también aparece una representación del demoniaco monstruo. Fisterra es y fue villa de peregrinaciones jacobeas y las órdenes hospitalarias siempre estuvieron relacionadas con ella. Véanse las cruces de Malta grabadas en los muros exteriores de su iglesia parroquial. Los hospitalarios de Santiago de Compostela atendían al hospital general de esta ciudad hasta el siglo XVI. Los Reyes Católicos crearon el famoso Gran Hospital Real. Sus recursos económicos procedían de las tierras que poseía de hospitales anexos como el de Bruma en Mesía, de las limosnas y legados. Se sabe que esta orden se extendió por todo el reino de León. El sacerdote don Esteban es el autor del famoso albergue para peregrinos que existió en la actual aldea de Hospital, allá por el año 1209, dejándolo a cargo de los hospitalarios de Santiago. Madrid Otra orden religiosa y hospitalaria fue la instituida por Bernardino Obregón en Madrid en el año 1589 y que se hicieron muy conocidos bajo el calificativo de Obregones y cuya patrona fue la Virgen del Buen Suceso, cuya imagen se conserva en la capital de España y carece de alusiones demoniacas en forma de monstruo o de serpiente. Su centro fue el hospital de Madrid. Desaparecieron en el siglo XVIII cuando, curiosamente, Mateo Pérez Valdivieso fundaba en Fisterra la capilla del Perpetuo Socorro, actual capilla del Buen Suceso. El templo lo heredó el sobrino de Mateo, el capitán Pedro Díaz de Valdivieso. Desaparecido el hospital de Peregrinos Nuestra Señora del Rosario de Fisterra, es natural que la nueva capilla del Socorro asumiese, en parte, las funciones de dicho hospital. Es probable que se le empezase a llamar del Buen Suceso por su labor hospitalaria hasta que los peregrinos decayeron tanto que se cayó en el olvidó su antiguo uso, pero conservó su nombre.