Buen bocado y mucho valor

La Voz

CARBALLO

MAICA SIMÓN

GENTES DEL FINISTERRE

17 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

LAS SARDINAS son un buen bocado en estos tiempos de tanto aceite de orujo, vacas locas y colesterol. Así que donde haya una sardiñada en la que mojar el pan hay jolgorio y alegría. A ello se aplicaron el lunes centenares de personas convocadas por los pescadores de Cee, que no son muchos, pero sí generosos. Entre los presentes destacan los nombres de Antonio Ares, buen capturador de congrios antes que secretario de Neria, y María García París, que lleva once años al frente de la organización. Ojo a los datos: unas 5.000 sardinas, 170 kilos de pan de brona y 70 de trigo se repartieron la noche del lunes en el muelle ceense. A la vista de la participación, no importó que las sardinas estuviesen pasadas por agua. La cita congregó a representantes de todos los sectores sociales -también a los políticos, como no- y a buena parte de los vecinos. El grupo de gaitas de la Escola Municipal de Música animó el ambiente. Al otro lado del charco, la verbena de Corcubión no gozó de demasiada afluencia de público y el mal tiempo consiguió empañar la exhibición de fuegos de artificio de media noche. LAS ELECCIONES SE ACERCAN y eso no se le escapa a nadie. Por este motivo, el secretario provincial del PP, Jesús Almuiña Loeda, y el coordinador para la Costa da Morte, Jesús Espada Martínez, se dieron una vuelta por Cee, no para comer sardinas. Se entrevistaron con representantes del PP de Fisterra, Dumbría, Cee, Carnota, Corcubión, Vimianzo, Muxía, Zas y Camariñas. Según explicó el anfitrión, Antonio Domínguez, se habló de la necesidad de trabajar para las elecciones y de la buena situación de la que goza el partido en la comarca para sacar unos resultados favorables. Domínguez García confirmó que Xosé Cuíña Crespo visitará la zona en breve para estudiar los proyectos que se puedan poner en marcha. A ver si en una de éstas y aprovechando la coyuntura le cae una capa de asfalto a la maltrecha calzada de la comarcal 552. ASFALTO NO HABÍA el domingo en Areosa (Vimianzo), en la Rapa das Bestas. Allí había campo y monte del de siempre. Qué espectáculo. Los caballos eran reales, no de los de Internet, y se coceaban los unos a los otros. Manuel Lema y su gente acertaron de lleno con esta celebración tan enraigada en la tradición de la comarca y que cada año va a más en todos los aspectos. Y los jóvenes se comportaron con mucha destreza y no menos valor para luchar bravamente con los équidos silvestres bajados del Monte Faro.