SANTIAGO GARRIDO CONTRAPUNTO
27 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Todos estamos muy enterados de los beneficios que produce un parque eólico: energía limpia, menos emisiones contaminantes, beneficios para los concellos que negocian bien. Nadie lo discute, y si lo hace pocos argumentos existen. Pero no es lo mismo levantar aerogeneradores entre Coristanco y Tordoia o el Pico de Meda -con todos los respetos, entiéndase el símil- que en la península de Touriñán o en la de Cabo Vilán. Como tampoco sería lógico colocar un parque al lado de las Casas Colgantes, Altamira, el Escorial o la Alhambra. La Costa da Morte es nuestro Escorial, nuestras Altamira, nuestra Alhambra. A pesar de la mano del hombre, aún sigue siendo uno de los lugares más bellos de Galicia. Un motivo para el solaz ocular y la peregrinación de los amantes de la Naturaleza. Es una lástima que, ahora que surgen mecanismos, aunque sea provisionales, de protección, no se haya podido encontrar una fórmula que compatibilice desarrollo y medio ambiente. La Consellería de Medio Ambiente tampoco puede hacer mucho, porque es una decisión que le corresponde a la Xunta.