Unas navidades para todos

REDACCIÓN CARBALLO

CARBALLO

CASAL

Setenta personas de Sofán sin posibilidades económicas acudieron a una comida benéfica organizada por Cáritas La Navidad llegó a la comarca. El espíritu de esta época del año no puede ser otro que el que se respiró ayer Santa Margarita de Montemaior, en el Concello de A Laracha. Allí, más de setenta personas sin recursos, enfermos y gentes sin familia realizaron una comida de confraternidad. No hubo marisco, ni todos los presentes eran familiares entre si, pero se palpaba un ambiente que no tenía nada que envidiar al que se podrá vivir en la mayoría de las casas de la zona dentro unos días. Nada más empezar hubo un brindis por los presentes. Escondido entre los asistentes, como uno más, Diego Ríos, párroco de Sofán, y organizador de la concentración.

20 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

Antes de comer, los más de setenta participantes, asistieron a una misa que tuvo lugar en la iglesia parroquial de Santa Margarita de Montemaior. Después, llegó el turno de ponerse a yantar. Un menú en el que no hubo marisco, ni caviar, ni excesivas delicatessen. Sin embargo, la ensalada, el bacalao y la carne de ternera que degustaron supo a estos comensales a gloria Alimentos pagados La comida fue sufragada en su totalidad por la asociación Brisa de A Coruña. La organización estuvo a cargo de la Cáritas Sofán, al frente de la cual estuvo el cura de esta parroquia carballesa, Diego Ríos. En tan sólo cuatro días se consiguió poner en funcionamiento esta iniciativa solidaria. «La idea surgió del conselleiro de Presidencia, Jaime Pita, que nos entregó una partida para que la destinásemos a la gente que vive sola y tiene necesidad», explicó María Josefa Castrondar, presidenta de Brisa. En la decisión de que el dinero se destinara a Sofán jugó un papel fundamental el sacerdote de la parroquia que lleva colaborando con esta asociación más de catorce años. El ambiente navideño vivió su momento cumbre en los postres. Fue entonces cuando aparecieron en la mesa del restaurante los dulces típicos de estas fechas festivas. Mazapanes, turrones y frutos secos de los que dieron buena cuenta los asistentes. Al final de la comida, Diego Ríos estaba muy satisfecho: «Los que han venido están encantados, no hay dinero mejor empleado», reconocía el cura organizador.