Un éxito labrado a mano

GABRIEL RIVERA CORCUBIÓN

CARBALLO

RIVERA

Más de mil personas han visitado ya la Mostra de Artesanía en la antigua cárcel corcubionesa La segunda edición de la Mostra de Artesanía de Corcubión está desbordando las previsiones de asistencia de público de sus organizadores. Cuando aún faltan diez días para que se eche el cerrojo definitivo a la exposición, ya han pasado por el Cárcere Vello de la villa de San Marcos más de mil visitantes. Los más rezagados tienen de tiempo hasta el 20 de agosto para dejarse sorprender por las tallas de madera, la cerámica o el encaje realizados a mano y, en su mayoría, por artesanos de la Costa da Morte.

10 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Los visitantes que ha recibido la Mostra son de los más variopintos lugares, según se deduce de libro de visitas del recinto. Por Corcubión han pasado este verano gentes de diferentes lugares de España: Valencia, Madrid, el País Vasco o Murcia, y también del extranjero. En este cuaderno se pueden ver firmas de brtánicos, franceses o italianos. «A valoración que facemos é moi positiva. Non só pola xente que acudiu, senón tamén porque os propios expositores están moi satisfeitos», comenta Charo Vázquez, edil de Cultura de Corcubión. Dedicatorias Para Vázquez Freire, el éxito de la muestra se está viendo sobre todo en las dedicatorias del libro de visitas, toda una muestra de derroche de originalidad en el que se mezclan las palabras con los dibujos, aunque también en los panfletos ubicados a las puertas del Cárcere Vello. «Din que a mostra lles parece fantástica e moi ben organizada, que incluso é mellor que a do ano pasado, que xa estaba moi ben». Otro indicio del buen desarrollo de la iniciativa, en opinión de esta concejala, es que «fíxemos máis de dous mil dípticos e xa van consumidos máis da metade». La Mostra de Artesanía cerrará sus puertas el próximo 20 de agosto. Antes, aún se podrá disfrutar de obradoiros en vivo que se realizan todos los fines de semana. En el que empieza mañana volverán a estar presentes los cesteros. La intención era que en esta ocasión fueran los zoqueiros, pero finalmente no pudo ser por diversos problemas.