El tráfico de mercantes en Brens se ha incrementado un veinte por ciento con respecto al año pasado Este fin de semana ha llegado a Cee el primer buque mercante cargado con madera de pino importada de de Francia. Se trata del «Alert», una nave de bandera holandesa que se encuentra descargando desde el viernes más de tres mil toneladas de mercancía destinada al mercado gallego. Es el primer envío de una serie que se transportará no sólo a la villa de A Xunqueira para su posterior distribución, sino que los cargamentos también llegará a otros muelles gallegos. Las instalaciones de Cee han registrado un importante aumento de tráfico con respecto al año pasado, por lo que vuelven a oírse voces que piden su ampliación.
05 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La empresa que ha fletado este barco, y que hará lo propio con muchos más, es la ceense Navieras Sicar que, además de dedicarse al negocio de los astilleros _es el más importante de la comarca y uno de los mejores de la provincia_, también trabaja en el sector consignatario. Así, desde el viernes está descargando en el muelle comercial de Brens el buque holandés Alert, que trae 3.100 toneladas de madera de pino procedente de Francia. De este modo, el puerto ceense vuelve a convertirse en un nudo comercial del sector maderero, como hace décadas, aunque con una diferencia muy importante. Así, mientras hace años la Costa da Morte exportaba su producto a otras ciudades españolas e incluso europeas, a partir de ahora será la comarca la que importe la madera. Si bien es cierto que mucha de ella se repartirá por Galicia, fuentes del empresariado mercantil de la comarca confirmaron ayer que los mejores aserraderos de la Costa da Morte también será los destinatarios del transporte. La llegada del pino francés puede alterar el mercado de la zona, cuyos mejores exponentes se encuentran en Cee, Muxía y Vimianzo. Su madera es de similar calidad al autóctono pero los precios son sensiblemente más bajos, por diversas razones. Por un lado, el país galo tiene en la actualidad un enorme excedente de producto, lo que ha alterado el mercado de precios a la baja. Pero, sobre todo, y según fuentes comerciales, los empresarios galos poseen una filosofía de trabajo muy diferente a la gallega implantada ya hace décadas. Las plantaciones francesas se realizan de manera uniforme y planificada, por lo que la masa forestal es homogénea en cualquier época, al contrario que ocurre en los bosques gallegos, en los que depende de cuándo decide el propietario realizar las talas sin que exista una organización que las controle.