El Laracha llegó, jugó y venció

REDACCIÓN CARBALLO

CARBALLO

CÉSAR QUIÁN

Los hombres de Juan Riveiro derrotaron al Arteixo por 2-1 y consiguieron el título de la Copa da Coruña El Laracha es el flamante campeón de la Copa da Coruña tras derrotar al Atlético Arteixo por 2-1. El estadio de Riazor asustó a los jugadores de ambas formaciones, poco acostumbrados a un campo de tales dimensiones. Pasado este miedo escénico de los primeros momentos, los deportistas deleitaron a sus aficiones con un encuentro muy disputado. Finalmente el Laracha venció y logró repetir la azaña conseguida hace ocho años en esta competición, cuando logró el título ante el Español de Santa Lucía.

29 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

«Las claves del encuentro estarán en tratar bien la pelota, marcar primero y mantener la paciencia». Con estas palabras definía Juan Riveiro las líneas básicas que sus jugadores debían tener en mente de cara a la gran final de la Copa da Coruña. Los futbolistas aprendieron bien la lección, hicieron caso al míster y se llevaron el tan ansiado título para Laracha. Además, el estadio de Riazor se llenó de aficionados laracheses, unos 1.500, según el presidente del club, Ricardo Rabuñal, para arropar a su equipo en esta importante cita. El comienzo del encuentro estuvo condicionado por los nervios. Las dimensiones del terreno de juego y la importancia de la ocasión dejaron su huella en más de uno. Transcurridos estos primeros momentos, el Laracha se hizo con el partido y lo mantuvo durante todo el este tiempo. A lo largo de la primera parte del encuentro los hombres de Juan Riveiro tuvieron cuatro ocasiones claras de gol. El primer tanto llegó en el minuto 32, cuando Meniño remató un balón dentro del área. Con el gol llegó la euforia y los verdirrojos no quisieron irse al descanso sin dejar bien amarrada la final. En el minuto 43, Iván López consiguió materializar un lanzamiento de falta de Javi Soneira en una jugada ensayada a balón parado. En este primer tiempo, el Arteixo dio varios sustos a sus oponentes. El banquillo del Laracha se unió en un sólo suspiro en una jugada en la que Dieguito no consiguió marcar tras un mano a mano con el portero Ibán, quien realizó una brillante actuación en el encuentro. En la segunda parte, los larachases salieron con una actitud mucho más conservadora. En el minuto 75, el Arteixo reaccionó anotando un gol de falta. Después de este tanto, el dominio del partido cambió de área. Los de José Luis Vara comenzaron un asedio constante a la portería de Ibán. En estos últimos momentos del partido la actuación del guardamenta larachés fue definitiva para la victoria de su equipo. Finalmente, un Laracha muy aclamado logró mantener el marcador a su favor, tan sólo esperando a que el colegiado Óscar Chouciño anunciase el final. Después del pitido, los laracheses pusieron la música.