El año que descubrimos el vórtice polar

El mismo fenómeno que trastornó la meteorología en el 2018 se está produciendo en estos momentos. Falta saber con qué intensidad


redacción / la voz

El año que está consumiendo sus últimas horas de vida ha sido meteorológicamente muy convulso. Desde enero se han ido sucediendo toda clase de fenómenos extremos que acabaron con una sequía histórica pero reafirman el calentamiento global. A pesar de que la primavera y el verano presentaron anomalías negativas de temperatura (valores por debajo de la media) las olas de calor de agosto y un septiembre extremadamente cálido provocaron que el 2018 pase a la historia como un año cálido y húmedo. 

Enero: Nieve en Florida

2018 arrancó con temperaturas altas en Alaska y con nieve en Florida, treinta años después. En la costa este de Estados Unidos Gryson, un potente ciclón bomba, colapsó el país. La borrasca acabaría afectando a Galicia provocando la primera gran nevada del año.

Febrero: Rompe el vórtice

La rotura del cinturón de vientos que confinan el aire gélido en el extremo norte del planeta generó una invasión de frío polar en las latitudes medias que congeló Estados Unidos y Europa mientras en Galicia las borrascas empezaron a golpear sin descanso.

Marzo: La visita de Félix

Félix, otro ciclón bomba procedente de Estados Unidos, generó un nuevo y fuerte temporal, de lluvia, viento y nieve. Fue además el marzo más lluvioso de la última década. En abril algunos de embalses que meses atrás agonizaban, comenzaron a liberar agua.

Mayo: Nevada tardía

Ni el aumento de la energía solar, propio de la primavera, retiró el aire frío de origen polar. El día doce de mayo nevó a partir de los mil metros de altura. Desde 1984 solo había nevado una sola vez tan tarde.

Junio: Llegan las gotas frías

En verano el aire frío permanecía cerca de Galicia. Esto favorecía la formación de Danas o Gotas frías. El 1 de julio las lluvias torrenciales inundaron Coruña. El verano que no arrancaba en Galicia estaba en el norte de Europa, en países como Suecia y Noruega.

Agosto: Calor extremo

Cuando los gallegos daban el verano por perdido, llegó todo el calor de golpe. África liberó el aire que había estado reteniendo y provocó una intensa ola de calor. Las altas temperaturas provocaron la muerte de un millón de pollos y miles de conejos en las granjas de la comunidad. Los ganaderos aseguraron que los animales de Galicia no están hechos para estos episodios tan extremo. Septiembre fue el más cálido desde que existen registros. 

Octubre: Un nuevo huracán

Justo un año después del paso del huracán Ophelia llegó Leslie, que puso en jaque a los servicios meteorológicos. Hasta que tocó tierra en la península se desconocía su trayectoria.

Noviembre: Vuelve El Niño

Se confirma que el fenómeno oceánico se va a desarrollar en febrero de 2019, coincidiendo con el invierno en Galicia, algo que solo ha ocurrido una sola vez de 1950. El evento tiene efectos en todo el planeta.

Diciembre: Calentamiento de la Estratosfera

El año termina como empezó. Ahora mismo la comunidad meteorológica vigila de cerca el nuevo calentamiento súbito de la estratosfera que se está registrando y que podría llegar a debilitar otra vez el vórtice polar. Los modelos siguen señalando que a comienzos de enero tendrá lugar ese repentino calentamiento. En la estratosfera la temperatura habitual es de unos ochenta grados bajo cero. El ascenso brusco podría elevar el termómetro hasta los treinta grados bajo cero. Falta saber si ese calentamiento en la estratosfera tendrá efectos sobre la capa inferior, la troposfera, donde se encuentra el vórtice polar y si podría llegar incluso a romper ese cinturón de vientos. Salvo las lluvias débiles de hoy, a medio plazo solo se observa tiempo estable, con un predominio notable del anticiclón. Pero la tranquilidad atmosférica podría verse alterada notablemente a partir de enero.

La estratosfera se está calentando y afectará a Galicia

xavier fonseca

El debilitamiento del vórtice polar provocaría episodios de bajas temperaturas, nieve y temporales atlánticos para las próximas semanas

Algo se cuece en la estratosfera. La temperatura del aire en esta capa de la atmósfera, situada entre los doce y los cincuenta kilómetros de altura, se mantiene en torno a los ochenta grados bajo cero. Sin embargo, la interacción con la capa que tiene justo por debajo, la troposfera, está elevando su temperatura. Los modelos indican que ese aumento irá intensificándose durante las próximas semanas e incluso podría producirse un calentamiento súbito. «Este fenómeno ocurre cuando en muy poco tiempo, en torno a cinco días, puede llegar a aumentar hasta cincuenta grados en la región estratosférica polar», explica Blanca Ayarzagüena, investigadora del Instituto de Geociencias del CSIC Universidad Complutense de Madrid. La previsión apunta a que el termómetro a partir del día veinte de diciembre se va a situar alrededor de los treinta grados bajo cero.

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