El Leyma Coruña reabrirá cuentas pendientes con el Tizona en el parqué del Coliseum

Josema Loureiro
JOSEMA LOUREIRO A CORUÑA / LA VOZ

BÁSQUET CORUÑA

Caio Pacheco, en el último duelo entre el Leyma y el Tizona disputado en El Plantío.
Caio Pacheco, en el último duelo entre el Leyma y el Tizona disputado en El Plantío. AITOR VENERO NIETO | LOF

El conjunto burgalés, sumido ahora en puestos de descenso, fue el único capaz de superar esta temporada en duelo oficial a los naranjas en A Coruña

17 mar 2026 . Actualizado a las 21:55 h.

Después de la dura derrota sufrida en la pista del Palencia, el Leyma Básquet Coruña regresa este viernes (20.30 horas, LaLiga+) a su feudo para un reto no menor ante el Tizona. No tanto por lo que refleja la tabla clasificatoria de Primera FEB, con los naranjas aún líderes con 22 triunfos y los burgaleses en descenso con solo cinco, sino por lo que dicen los antecedentes más inmediatos.

El cuadro que dirige de forma interina el pobrense Denís Pombar es el único que ha podido imponerse este curso al Leyma en el Coliseum. Lo hizo en los octavos de final de la Copa España, con Pombar como asistente de Jordi Juste, en una fase de la temporada en la que el conjunto herculino continuaba invicto.

Un triunfo que Moncho López, técnico del COB —último rival liguero del Tizona—, cataloga de circunstancial: «Las características de aquel partido, de Copa y entre semana, pudieron desvirtuar el triunfo del Tizona. Lograron un último cuarto fantástico, pero no dieron respuesta a ese triunfo; de hecho, perdieron contra nosotros justo después. El Leyma, sin embargo, tuvo una gran respuesta y encadenó varios triunfos hasta caer contra el Obradoiro».

Nacho Rama, exentrenador del cuadro herculino, cree que el partido pudo ser también un test sobre el juego interior naranja. «En ese partido, Abdou [Thiam] no estuvo por molestias y le tocó jugar mucho más a Diop. Quizás al tratarse de un duelo de Copa, menos trascendente que la Liga, Carles Marco se permitió hacer pruebas. El juego interior del Leyma se vio bastante superado. Quizás ese fue el motivo que empujó al club a incorporar a Mus Barro», argumenta.

Pablo Alonso, miembro del colectivo Nordés Naranja que edita el boletín de partido previo a los duelos como local del equipo coruñés, valora aquella derrota como «sorprendente». «El Leyma estaba en su mejor momento de la temporada y el Tizona no había empezado bien, pero tenían la cabeza más fresca. Fue raro; hay veces que empiezas los partidos mal y te terminas agarrotando, pero lo cierto es que no fue el caso», explica, a la par que se aferra a los fichajes posteriores: «El juego interior sufrió mucho con Zidek, pero ahora el equipo tendrá más capacidad de respuesta con Mus Barro».

tizona

Entre el crecimiento y la necesidad de salir del pozo

Para Moncho López, los burgaleses son un equipo engañoso: «A nivel de róster nacional, son el equipo de más talento. Están teniendo un año malo, pero ahora se está empezando a notar el trabajo de Denís. Llevan siete derrotas consecutivas, pero el equipo da señales de buen juego».

Sin embargo, el técnico de Narón cree que el partido se jugará más en la parcela de lo mental. «La batalla psicológica será importante porque ambos llegan necesitados; unos, para rehacerse tras caer en Palencia; otros, para salir del descenso», indica.

Comparten el análisis Rama y Alonso. El expreparador naranja considera que «la mayor cruz del Tizona es su irregularidad»: «Tienen buenos jugadores, pero también mala suerte y la ansiedad de verse en los puestos de descenso». «Es un partido que nos tiene que servir de refuerzo; igual que aquel día Tizona no tenía presión, ahora sí que la tienen. Vienen con la memoria de haber ganado aquí y jugarán desinhibidos. Su calidad y sus rachas de anotación los hacen muy peligrosos», explica el miembro de Nordés Naranja.