Despedida a don Manuel, el profesor de Matemáticas que hizo del colegio Galaxia una gran familia
RIBEIRA
Director hasta el 2003, Juan Manuel Amor fue uno de los socios del centro ribeirense fundado en 1963
03 mar 2025 . Actualizado a las 17:37 h.Desde 1963, año de su fundación, el colegio Galaxia de Ribeira ha formado a cientos de jóvenes. En sus comienzos, antes de que comenzaran a proliferar los institutos, sus aulas recibieron a chavales de municipios próximos. Para todos ellos, su paso por el Galaxia está ligado a don Manuel, el profesor de Matemáticas, director hasta el 2003 y socio de este centro concertado mixto en el que puede cursarse hasta bachiller. Bajo su aspecto formal e imagen de rectitud, don Manuel, Juan Manuel Amor Bouza, escondía un hombre próximo, comprometido con un colegio Galaxia que fue su vida y del que hizo una gran familia.
La gran comunidad que forma el Galaxia, de padres a hijos que han asistido a clases en el centro, está de luto por la muerte de Manuel Amor ocurrida la noche del domingo a los 87 años.
Apasionado de la docencia, don Manuel acabó convirtiéndose, junto a otros tres colegas, en socio propietario de este centro formativo emplazado en el casco urbano de Ribeira. Una persona estrechamente vinculada a Manuel Amor, primero como alumno y luego como amigo, lo define como un hombre brillante e inteligente, cariñoso y afable.
Afirma que «desde el aprecio, todos le hemos tenido siempre mucho respecto». Pulcro en sus ademanes, cuidadoso siempre en las formas y en la indumentaria, quienes lo trataron recalcan que nunca tenía un no por respuesta.
A Manuel Amor le preocupaban los alumnos y sus familias, «siempre estaba disponible». Su vocación docente trascendía las aulas y relatan que «estaba orgulloso de ver que sus alumnos salían adelante tras dejar el colegio». De hecho, muchos profesionales que ejercen su actividad en la comarca se formaron en las aulas que dirigió.
En su tiempo libre, Amor era un apasionado de la pesca y de la astronomía, en la que se había especializado siendo joven. Ávido lector, era también una persona cercana que compartía jornadas de tertulia con un estrecho grupo de amigos.
El recuerdo de sus nietos
Sus nietos Juan Manuel, Javier, Gloria y Adriana también han querido transmitir el vacío que su marcha les deja. En un breve escrito, señalan que «guardamos los momentos que pasamos contigo, abuelo, como un tesoro».
Destacando lo doloroso de la partida indican: «Queda aquí una familia que te quiere con toda su alma y puedes tener la certeza de que aunque ya no estés, siempre perdurará tu recuerdo, siempre nos vendrás a la mente como una persona cariñosa, bondadosa y trabajadora. Una mente brillante, un ejemplo al que admirar. Nunca podremos agradecerte lo suficiente el haber formado una familia tan unida como la que hoy se despide de ti. Nos decías que el universo era infinito, que no podíamos ver el final, ahora lo sabemos abuelo, grande eras tú. Hasta siempre».
El funeral tendrá lugar el martes en la iglesia de Santa Uxía de Ribeira a las 12.00 horas y el entierro se oficiará en el cementerio de O Piñeiro, en Ordes, a partir de las 18.00. Sus restos mortales saldrán a las 16.15 horas del tanatorio crematorio de Barbanza-Xarás, donde está siendo velado, hacia el cementerio de Ordes.