Manuel Pérez Rivas, el Pulitzer de Ribeira, fallece a los 57 años

Marta Casais
Marta Casais RIBEIRA / LA VOZ

RIBEIRA

El periodista había trabajado en grandes cabeceras como el Washington Post y la CNN

30 dic 2021 . Actualizado a las 19:28 h.

Manuel Pérez Rivas, premio Pulitzer y exjefe editorial de la sección digital de la cadena CNN, falleció ayer a los 57 años después de una batalla contra el cáncer que no logró ganar. Nacido en Ribeira en 1964, emigró al continente americano con 7 años, junto a su madre, pero mantenía sus lazos con su municipio natal y regresaba con frecuencia a la ciudad que le había visto nacer. 

Huérfano de padre, Manuel Pérez comenzó a destacar desde muy pequeño. «Iba al colegio de Santa Uxía y con 5 o 6 años los profesores ya se sorprendían de lo listo que era», comenta una de sus primas. La transición a Estados Unidos la llevó a cabo uno de sus tíos, que animó a la madre a establecerse en el país para dar más oportunidades al pequeño. Una vez allí, Pérez enseguida sobresalió en los estudios, lo que le permitió conseguir una beca para la prestigiosa Universidad de Nueva York y empezar así a cursar periodismo. «Podría haber hecho cualquier otra cosa, porque todos le decían que tenía capacidad para ello, pero él quería ser periodista».

A partir de ahí su vida se convirtió en «un auténtico sueño americano», y acabó siendo uno de los profesionales más reverenciados. Su trayectoria profesional comenzó en la ciudad de Nueva York y su trabajo relatando los sucesos de la metrópolis le llevaron a la máxima distinción periodística cuando ganó el Pulitzer, en 1992, por su cobertura de un desastre en el metro de Manhattan. A lo largo de su carrera siguió cosechando éxitos en las grandes cabeceras mundiales: El New York Times, el Washington Post, y en los últimos años en la sección digital de la CNN. A pesar de todo ello, el ribeirense continuó siendo una persona muy humilde. «Un hombre llano, que no llamaba la atención hacia él. Ni que decirte que la familia ni nos enteramos que había ganado el Pulitzer, porque no nos lo dijo», recuerda una de sus primas.