Leiro mira al pasado y al futuro en el 50 aniversario del hallazgo de su casco de oro
RIANXO
En el acto, organizado por la Asociación Etnográfica Castelao, se enterró una cápsula del tiempo en el lugar donde se encontró la pieza
19 mar 2026 . Actualizado a las 19:34 h.El Curruncho dos Porcos, rincón de Rianxo que hace medio siglo entregó uno de los tesoros más fascinantes de la Edad del Bronce, volvió este jueves a ser el epicentro de la historia local. Decenas de personas se congregaron en el puerto de Leiro para caminar hasta el punto exacto donde José María Vicente, presente en la jornada, encontró el ya mítico casco de oro.
En el acto, promovido por la Asociación Etnográfica Castelao, participaron el vicepresidente de la misma, Xusto Ordóñez, José María y su hijo Héctor Vicente, el activista del patrimonio rianxeiro, Juan Carlos Collazo, la doctora de la Universidade de Vigo, Bea Comendador y el alcalde de Rianxo, Julián Bustelo. Este homenaje sirvió para lanzar un mensaje al futuro mediante el entierro de una cápsula del tiempo que se abrirá dentro de 50 años. El regidor resumió la iniciativa con humor: «A ver se cambiamos algo ou non».
Pasado, presente y futuro
La cápsula custodia objetos que entrelazan el presente con el hallazgo: recortes de periódico, monedas en curso, las firmas de los asistentes y la memoria visual del descubrimiento.
Xusto Ordoñez destacó la importancia de la labor de la asociación: «Loitamos e procuramos que todo o noso patrimonio se poña en valor». Además, lanzó una reivindicación: la necesidad de que el patrimonio rianxeiro deje de estar en museos lejanos y pueda ser valorado en su tierra.
Ordóñez también aprovechó el encuentro para recordar la integridad de José María, quien en su día entregó el casco sin priorizar su beneficio económico. El propio José María, emocionado, insistió en esa idea: «Para Rianxo era unha gran cousa».
Por su parte, la arqueóloga Bea Comendador explicó a los asistentes que el casco no fue una pérdida accidental, sino un «depósito» o «agocho», una especie de cápsula del tiempo de la Edad del Bronce: «O feito de que estea aí é porque había unha intencionalidade colectiva». Siguiendo esa tradición milenaria, el Rianxo de hoy dejó su propia huella.