D'Jarana arrasó en el concurso de Muros al erigirse con tres premios
23 feb 2026 . Actualizado a las 21:04 h.El mal tiempo aguó la fiesta carnavalera el pasado fin de semana, pero los barbanzanos consiguieron resarcirse este, despidiendo por todo lo alto la fiesta choqueira. El colofón llegó el domingo, con la coincidencia de desfiles y concursos aplazados y entierros. En una citas y otras, el humor y las ganas de diversión fueron las notas dominantes.
Porto do Son le puso el broche al carnaval con su cita estrella, el concurso de disfraces y comparsas. Los participantes desfilaron desde la casa de cultura hasta la fachada marítima, provocando en las calles una invasión de color y música. Ya en la carpa, Juan de Troula eligió entre el público a los miembros del jurado, que concedieron el premio gordo, a la mejor comparsa, al grupo local Os de Sempre, con sus trajes y su carroza inspirados en Venecia. El segundo puesto fue parra el Aquelarre de Portus Ebora y el tercero, para los zíngaros del club de jubilados. En la categoría de grupos se impuso la tribu africana, por delante de los indios y la fauna marina.
También los muradanos tuvieron que esperar al Domingo de Piñata para disfrutar del gran desfile de comparsas. Y la espera valió la pena, puesto que aprovechando la soleada jornada, numerosas personas se apostaron en el recorrido de la comitiva para aplaudir la puesta en escena de las agrupaciones participantes, que trataron de ganarse al público y al jurado. El Moulin Rouge de D'Jarana fue el gran triunfador de la jornada, pues se alzó con nada menos que tres premios: el primero de comparsas y carrozas, y el segundo de murgas. En la categoría de comparsas, Os da Pista convertidos en árabes quedaron segundos, los arlequines de A Pescadería terceros y los piratas de Brincadeiras fueron cuartos. Por su parte, Os da Pista vencieron en la sección de murgas y A Pescadería fue segunda en carrozas.
El ambiente carnavalero se apoderó de la villa rianxeira, donde también se celebró el concurso de disfraces y carrozas pospuesto el domingo. Estuvo precedido de un animado desfile.
Jornada luctuosa en Boiro
En territorio boirense, como suele suceder el Domingo de Piñata, el carnaval llegó a su fin con la celebración de tres entierros. Los vecinos de Cabo de Cruz fueron los primeros en tomar las calles. Ataviados con singulares disfraces y montados en vehículos de lo más diverso, pasearon al Farruco por la localidad durante una sonora matraquillada. La fiesta se prolongó hasta última hora de la tarde, cuando se procedió a la quema.
Al mediodía fueron los vecinos de Praia Xardín los que sacaron a pasear a su Cunca, que realizó la última ruta por los locales hosteleros del barrio montada en una carretilla. Finalizada la sesión vermú, fue trasladada al paseo del río Coroño, donde se procedió a su incineración ante la presencia de autoridades, fuerzas de seguridad y representantes eclesiásticos.
Y por la tarde recorrió Abanqueiro la comitiva que acompañó al Óso hasta la vivienda de María y Calviño, situada en Aldea Grande, en cuya huerta fue enterrado. A Dorniña animó la fiesta posterior, que incluyó una degustación de postres típicos de estas fechas.