El Rubius y los impuestos

Álvaro Sevilla Gómez
Álvaro Sevilla BARRIO DEL PIGNETO

BARBANZA

25 ene 2021 . Actualizado a las 13:30 h.

De qué vale mi opinión sobre El Rubius me lo pregunto hasta yo. Han corrido ríos de tinta y gracias a ese mar de discusiones he llegado a una conclusión: Estamos de acuerdo en que no estamos de acuerdo. Hay quien dice que España, a la que no deben nada, desangra a los youtubers. Es una forma de verlo, pero se equivocan en una cosa. Si hubieran nacido en, por ejemplo África, tener fibra óptica sería imposible además de la menor de sus preocupaciones. La generación más privilegiada de la historia se siente la más oprimida. La vida depende mucho del foco. Napoleón no tenía aire acondicionado. Nadie le debe nada a España hasta que necesita una operación a vida o muerte que en Estados Unidos costaría 150.000 dólares.

Como no voy a aportar mucho más al debate sobre El Rubius y Andorra -que recibirá 30.000 vacunas de Pfizer de España- quiero poner el foco en otro lado. Internet ha creado un mundo diferente al del siglo XX. Para mucha gente estar o no en un lugar no tiene influencia en su trabajo y eso sí traerá consecuencias. A España, que recaudó en impuestos 208.685 millones de euros en el 2018, poco le importa que 15 youtubers cojan las maletas.

Pero la autopista de Internet funciona en ambas direcciones y, así como El Rubius puede llegar a su público en España desde Andorra, otros pueden trabajar para nosotros sin necesidad de estar aquí. Todavía empieza, pero miles de empleos se han perdido en detrimento de servicios que llegan desde Rumanía, India o Eslovaquia. Son sectores como la arquitectura, informática o ingeniería que, al contrario que YouTube, dan empleo a miles de españoles. Cuando eso eclosione, ¿quién se acordará del Rubius?