El comercio se resigna al Black Friday

Marta Gómez Regenjo
Marta Gómez RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

CARMELA QUEIJEIRO

La mayoría de las tiendas de la comarca aplicarán o están aplicando ya descuentos, pese a que cada vez hay más voces críticas con este tipo de campañas de rebajas

21 nov 2018 . Actualizado a las 22:19 h.

En una época en la que el bombardeo de anuncios, correos electrónicos y entradas en las redes sociales anunciando descuentos con motivo del Black Friday en los sectores más variopintos, desde tiendas de ropa a electrodomésticos, telefonía, ópticas y hasta en viajes de tren, la campaña del viernes negro se presenta en la comarca más dividida que nunca. Cada vez son más las voces discordantes con una propuesta comercial que, sin embargo, es secundada mayoritariamente por el sector. Unos dicen que compensa porque las rebajas animan la entrada de clientes en las tiendas y, en consecuencia, la salida de mercancía, y otros simplemente se resignan a seguir una moda a la que algunos no auguran demasiado futuro en el pequeño comercio.

Si tiene futuro o no está por ver, pero lo que es cierto es que esta vez hay una oposición al Black Friday que no se produjo en años precedentes. En Internet se ha puesto en marcha una plataforma bajo el lema Pido un cambio y, aunque son minoría, hay comerciantes de la zona que se han sumado a la propuesta y no harán ningún tipo de descuento en los próximos días. Una de ellos es María Triñanes, que defiende que su zapatería es el pan de sus hijos y que ni Hacienda, ni sus proveedores, ni el Concello ni la compañía eléctrica le aplican descuentos por el Black Friday: «Es indudable que mueves producto con el viernes negro, pero hay que valorar si en plena campaña estamos dispuestos a perder dinero, porque nosotros no inflamos los precios para luego aplicar un descuento. Y me parece muy injusto. A nadie le gusta que le toquen su sueldo».

Ella no hará rebajas durante el fin de semana, pero, aunque hay muchos comerciantes que opinan que el Black Friday es «pan para hoy y hambre para mañana», la mayoría se sumará a la iniciativa. «Ímolo facer, porque ou te unes ou vas contra todo. Dende o luns está vindo a xente preguntando se non imos ter descontos», apuntaba una comerciante de Ribeira.

No es la única que habla en estos términos. Desde Muros, José Manuel López señalaba que «compensar, non compensa, pero se non sobes ao carro non o probas». En su caso los descuentos se alargan durante toda la semana: «Isto é moi pequeno, os nosos clientes son os de todo o ano, e non lle vas poñer un prezo un día e outro ao seguinte».

Mala copia

Esa es otra de las cuestiones más criticadas entre los comerciantes consultados, que consideran que el Black Friday que se aplica es una «copia mala del americano. Adoptamos la moda de Estados Unidos, pero encima le añadimos días».

Muchos comerciantes enmarcan el seguimiento masivo de la campaña de descuentos a pesar de las críticas en la situación que vive el sector: «As temporadas non están sendo boas, porque a competencia de Internet é bestial e porque as condicións meteorolóxicas non acompañan e non se vende», apuntaba la responsable de una tienda de ropa de Noia, que cuestionaba la celebración del Sábado Negro llevada a cabo el pasado fin de semana en el comercio noiés: «Ao final botas todo o mes vendendo con desconto».

Tampoco faltan las voces que aluden a la necesidad de regular las rebajas y este tipo de campañas, y también hay quien hace autocrítica: «Creo que estamos recollendo o que sementamos. Malcriamos aos compradores, e agora atopámonos cun cliente caprichoso, que canto máis lle dás máis pide, e se pos un desconto do 10 % parécelle pouco».

Por otro lado, también hay comerciantes que opinan que iniciativas como el Black Friday son «un engaño al consumidor, que cuando va a comprar no sabe qué precio se va a encontrar porque un día tienen descuento y al siguiente no».

Premio a la fidelidad

En este sentido, hay tiendas que hacen rebajas adicionales en el viernes negro para sus clientes habituales, como una forma de premiar su fidelidad. Charo Vázquez dirige un negocio de artículos de decoración: «Temos un 15 % de desconto en xeral, e o 20 % para os clientes que están rexistrados». En su caso, está convencida de que el Black Friday es un revulsivo: «Si se nota, a xente agarda a estas datas para mercar. Normalmente faciámolo menos días, pero este ano a campaña vai moi lenta e decidimos facer o Black November».