ribeira / la voz

Hoy es el día señalado en el calendario para recordar a todos aquellos que ya no están, y una de las formas más tradicionales de hacerlo es llenando de flores los cementerios donde descansan sus restos. Por este motivo, ayer no era nada extraño encontrarse en las distintas calles de la comarca a personas que adornaban sus regazos con grandes ramos, al mismo tiempo que llevaban bolsas cargadas de velas y otros artículos decorativos para colocar sobre las tumbas.

En A Pobra y Rianxo el movimiento de compras fue todavía mayor debido a la celebración de los tradicionales mercadillos de los miércoles que, en esta ocasión, tuvieron una mayor presencia de puestos de floristería. Delante de ellos se arremolinaron durante buena parte de la mañana decenas de compradores dispuestos a adquirir todo tipo de centros florales para colocar en los camposantos.

La vendedora pobrense Carmen Rodríguez confesó que «las ventas están yendo bastante bien, mejor que el año pasado», al mismo tiempo que insistió en que este es uno de los días más importantes para su negocio. Por eso, no es de extrañar que apenas hubiese dormido la noche anterior y que en los últimos días se hubiesen multiplicado las horas de trabajo: «Pero es lo que hay en nuestro sector». Los crisantemos, los gladiolos o las rosas fueron las especies que más demanda tuvieron este año, donde los precios no fueron excesivamente caros.

En este mismo punto también coincidió con el empresario de Vilanova de Arousa José Benito Fernández, que desde hace más de tres décadas tiene un puesto fijo en el mercadillo de A Pobra. «El buen tiempo ha provocado que haya muchas flores y que estén muy bien. No es lo mismo verlas así que cuando llueve mucho y están medio mustias, por eso se están vendiendo tanto. Además, tenemos unos precios anticrisis a 5 y 10 euros», apuntó.

En torno a esa cantidad, 6 euros, fue lo que invirtió Jaime Míguez en adquirir dos ramos para confeccionar sus centros. Reconoció que nunca había comprado flores para Difuntos, «pero esta vez me lo encargó mi mujer, y ya vine a por ellas».

Cementerios

Tras el trajín que se vivió en los mercadillos y floristerías durante buena parte de la mañana de ayer, luego llegó el turno de la puesta a punto de los cementerios. Muchos vecinos aprovecharon los intervalos entre chaparrón y chaparrón para acercarse a los camposantos a limpiar las lápidas.

Escaleras, regaderas y bayetas compartieron ayer espacio con los nichos, algunos de los cuales ya lucieron durante la tarde grandes centros de flores. El mal tiempo que se prevé para hoy provocó que muchos prefirieran dejar el trabajo hecho.

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Desfile de flores para los que ya no están