El espíritu de Ramón Sampedro continúa vivo 20 años después

Ana Lorenzo Fernández
ana lorenzo RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

CARMELA QUEIJEIRO

La asociación Dereito a Morrer Dignamente volvió a reclamar la legalización de la eutanasia

14 ene 2018 . Actualizado a las 05:05 h.

El viernes se cumplieron 20 años de la muerte de Ramón Sampedro, que al marcharse dejó tras de sí una lucha que, dos décadas después, sigue todavía muy viva. La asociación Dereito a Morrer Dignamente (DMD) fue la encargada de coger el testigo dejado por el tetrapléjico de Porto do Son, cuyos integrantes siguen batallando para que se legalice la eutanasia. Ese fue uno de los temas más repetidos durante los actos celebrados ayer en la casa de cultura de Xuño, que incluyeron charlas, proyecciones e incluso se descubrió una escultura de Che Tembra.

Además, se celebró una asamblea de los socios de DMD Galicia, que acabó con la renuncia de la presidenta, Emilia Irimia, por motivos personales. Pepe Vila, amigo de Sampedro y responsable de la asociación local de Dereito a Morrer Dignamente, reconoció que la entidad no está atravesando por sus mejores momentos, y desde la crisis económica notaron un gran bajón en el número de asociados, que en algunos momentos llegaron a ser 400 y ahora mismo apenas suman la mitad.

Renovación de la directiva

Sin embargo, se mostró optimista y confió en que la renovación de la junta directiva de DMD Galicia el próximo mes de marzo ayudará a relanzar la entidad y a seguir luchando por sus objetivos. En este sentido, denunció que la sociedad está muy mal informada sobre sus derechos, algo que comprobaron estos días con la campaña realizada en el hospital comarcal. «A xente non sabe que existe un rexistro de instrucións previas no que ti podes decidir canto estás disposto a sufrir antes de morrer», apuntó Vila, que se mostró decidido a seguir trabajando para dar a conocer todas las alternativas que existen.