El año que acaba de comenzar puede marcar un punto de inflexión en lo que respecta a las inversiones en materia turística en la comarca. Parece que los buenos datos del último ejercicio sobre niveles de ocupación atraen el interés de los inversores y animan a los emprendedores a lanzarse a la aventura.
Desde luego, de nada vale que las Administraciones públicas destinen recursos económicos a promocionar la comarca en ferias de alcance internacional como Fitur si no hay iniciativa empresarial.
Si los proyectos que están en marcha se materializan, puede que el 2018 constituya el principio del despegue del turismo como fuente de ingresos y de creación de empleo.
Para empezar, es una buena noticia que exista interés por la explotación, como local hostelero, del faro carnotano de Lariño, cuya apertura al público lleva años siendo reclamada por los vecinos. Además, la propuesta de uno de los empresarios interesados cumpliría con una de las demandas sociales, porque no pretende solo que el inmueble sea un lugar para dormir o comer, sino que busca que sirva como elemento de dinamización cultural.
Otro de los faros emblemáticos de la comarca, el de Corrubedo, también está en el punto de mira de una empresaria, lo que evitará que los edificios continúen degradándose.
Florecen los proyectos para abrir nuevos locales y, además, resalta el hecho de que en todos ellos se busca un elemento diferencial. En las iniciativas de los emprendedores hay una conexión con los valores culturales y patrimoniales de la comarca, lo que servirá para incrementar la atracción de visitantes.
Dentro de unos días, Fitur abrirá sus puertas y allí estará la comarca, representada en pleno. Hace unos años, la presencia de la zona era básicamente testimonial y se reducía a la mancomunidad de Arousa Norte y a algún ayuntamiento que, en solitario, decidía hacer promoción por su cuenta, consciente de que si uno no se da a conocer es difícil que vengan a visitarlo.
La feria que durante la próxima semana se celebrará en Madrid constituye un gran escaparate. Es cierto que son muchos los expositores y que solo una mínima parte de los visitantes se fijará en los referidos a la comarca. Pero, por pocos que sean, lo importante es estar ahí y que el sector privado se lance.