Black Friday

Alicia Fernández LA CRIBA

BARBANZA

Tiene bastante lógica la colonización comercial que ejerce, sin reparos ni rubor, Estados Unidos sobre Europa. Ellos son los que han desarrollado con maestría -que no los inventores- el consumismo, placebo que despachan los camellos del capitalismo al margen de leyes y normas; ya no te digo de ética y moral.

Tirando de romanticismo vengativo pienso que los indios nos devuelven el mal que les enviamos multiplicado por dos. Nos amodorrarnos en la cómoda posición de culpar a los demás de nuestros males cuando nos aprietan obviando que, como en todo, si no innovas y desaprovechas tus oportunidades, no queda más remedio que importar. Y por esa puerta nos llega el Black Friday, Halloween y demás modas yanquis.

Un ejemplo local. El mercado municipal de Boiro está muy bien situado, tiene amplio aparcamiento, unas instalaciones que con cuatro mejoras estarían a nivel sobresaliente y está ubicado en un pueblo de 20.000 habitantes, que en verano recibe a varios miles más. Pero los comerciantes que lo habitan no se ponen de acuerdo para defender su territorio común, no desarrollan actos que puedan atraer potenciales clientes, no están dispuestos a aportar nada, no cumplen las normas actuales como para marcarse unas de mayor exigencia porque, en resumen, se ven como enemigos.

Por otra parte, el Concello va a remolque en la reparación de las deficiencias, no promueve nada ni intenta coordinar, no hace cumplir las normas actuales ni piensa en futuras… Resultado: las superficies comerciales, locales o de fuera, ganan mayor cota de mercado, generando beneficios que no revierten en Boiro.