Riesgos crecientes en la carretera

Ana Gerpe Varela
Ana Gerpe CRÓNICA

BARBANZA

Como los automóviles tienen matrícula, permiso de circulación con el nombre del propietario y están obligados a disponer de un seguro, en el caso de que se produzca un incidente viario con un vehículo como protagonista, siempre es factible localizar al infractor y hacerle pagar los daños correspondientes.

Sin embargo, los conductores que transitan a diario por las carreteras también se ven expuestos, cada vez con mayor frecuencia, a riesgos y, en estos casos, parece que los automovilistas están absolutamente desprotegidos.

Sucede, por ejemplo, con la proliferación, que va en aumento, de animales en la red viaria. Desde hace tiempo se viene denunciando el riesgo que supone la existencia de animales mostrencos, especialmente en la zona de Muros y Mazaricos, donde desgraciadamente ya se ha producido algún siniestro mortal. Las reses también tienen que tener dueño y deben estar identificadas, pero en este caso controlar el cumplimiento de la normativa es un pelín más complicado que en el caso de los coches y algunos se saltan la legislación a la torera sin que caiga sobre ellos el peso de la ley.

También los perros, en teoría, tienen propietario y deben poseer un chip, pero esto no siempre se cumple. Tampoco es la primera vez que en la comarca, algún automovilista pone en riesgo su vida o la de otros conductores porque un can abandonado o al que sus propietarios no tienen debidamente custodiado acaba invadiendo la calzada y constituyendo un autentico peligro. ¿Qué ocurre si se produce un accidente?

Otros que también campan a sus anchas, sobrados ejemplos hay en la carretera entre Artes y Corrubedo, son los jabalíes que, en este caso, no son de nadie. Antaño, la Administración o, en las jornadas de caza, los respectivos cotos se hacían cargo de los daños que pudieran ocasionarse. Sin embargo, ahora, salvo que se disponga de un seguro de automóvil que cubra específicamente esos daños, no hay nada que hacer.

Es verdad que por las carreteras circulan conductores de todo tipo y que a más de uno habría que retirarle el carné, pero que por la red viaria últimamente hay de todo no es menos cierto.