El polémico proyecto para construir una planta de residuos en Lousame ha generado tal avalancha de reacciones que resulta complicado asimilar tanta información
14 oct 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Aunque el proyecto para construir un centro de gestión ambiental en Lousame está a exposición pública desde el pasado 15 de septiembre dentro del proceso para conseguir la autorización ambiental integrada, fue hace algo más de una semana cuando la actuación comenzó a tener trascendencia. Se produjo entonces una verdadera avalancha de reacciones sobre la planta de residuos industriales, que entre sus puntos más polémicos incluye la construcción de un vertedero, y el aluvión de información es tal que cuesta discernir las posturas de unos y otros sobre el asunto. Hay quien se opone a las instalaciones, que por ahora son los más, y quien, de momento, mantiene una postura neutral, mientras que la empresa que las promueve defiende que no será un foco de contaminación como sostienen los detractores al proyecto. Para conocer quién dice qué sobre el controvertido recinto lo mejor es ir por partes.
Los vecinos
Nace una plataforma. Una de las respuestas más inmediatas en cuanto trascendió la existencia del proyecto para construir el centro de gestión de residuos fue la creación de una plataforma vecinal que se opone radicalmente a que se ejecuten las instalaciones. Desde el colectivo indican que la entidad no está vinculada a ningún partido político y cuáles son las causas de su rechazo a la planta: «Trátase principalmente dun vertedoiro de residuos industriais que ocuparía unha parcela de case vinte hectáreas e incluiría o almacenaxe de residuos perigosos e balsas para lixiviados». Añaden que «os riscos son múltiples», pero el principal peligro es el de que se contaminen las aguas de las que se abastecen las aldeas de la zona e incluso Noia. La plataforma presentó una moción para que la corporación de Lousame se posicionase en contra del proyecto y su última iniciativa ha sido la puesta en marcha de una campaña de recogida de firmas.
El Concello
Posición prudente. El gobierno municipal de Lousame ha mostrado hasta la fecha una postura prudente y bastante neutral con respecto al proyecto. Si bien fue el propio ejecutivo el que incluyó en el orden del día del pleno extraordinario celebrado esta semana la moción de la plataforma, se abstuvo a la hora de la votación. Esta postura responde, según explicó la propia alcaldesa, a la necesidad de proceder «con responsabilidade». El gobierno local, y por extensión el grupo del PP, aboga por disponer de toda la información posible antes de pronunciarse con respecto a la planta de residuos. Lo que sí se está haciendo es elaborar alegaciones al proyecto y asesorando a los vecinos que quieran hacer lo propio poniendo a su disposición a los servicios técnicos del Concello.
El Partido da Terra
El primero en dar la alarma. Primero con una pregunta en el pleno y luego haciéndose eco del proyecto en las redes sociales y anunciando que presentaría alegaciones, el Partido da Terra de Lousame fue el primero en llamar la atención sobre una actuación que ha generado interés y una polémica considerable, no solo en el municipio, sino también en el resto de la comarca. Además de alegar, la formación ha presentado una moción para que el Concello inicie el proceso para la declaración de la zona donde se prevé construir el centro de residuos y vertedero espacio natural de interés local. También advierten de que acudirán a la Fiscalía si se da licencia a la obra puesto que el suelo cuenta con la calificación de «rústico de especial protección forestal en zonas de recuperación da diversidade ecolóxica e produtiva» y es incompatible con la planta.
El BNG
Campaña comarcal. El BNG también ha mostrado su rechazo al proyecto y no solo en Lousame, puesto que ha iniciado una campaña a nivel comarcal presentando mociones en distintos concellos. La agrupación nacionalista de Porto do Son también se ha sumado e insiste en calificar como «eufemismo» la denominación de las instalaciones como centro de gestión ambiental y en que lo que realmente se pretende hacer es un «macrovertedoiro». Al igual que en Lousame y Noia, se pide al Concello sonense que se persone en el expediente presentando alegaciones. Por su parte, el BNG de Barbanza señala que el de Lousame «é un novo intento, despois de Trazo e Ordes, de instalar unha planta de residuos industriais coa única finalidade de soterralos», un modelo que los frentistas desechan.
El PSOE
A la espera de informes. Los socialistas por ahora mantienen una postura neutral que, según ellos mismos denunciaron, les está acarreando presiones por parte «de distintas agrupacións políticas e non políticas de Lousame». El PSOE se defiende explicando que nunca irán «na contra dos intereses de Lousame» y que se está a la espera de contar con una serie de informes técnicos que han solicitado sobre el proyecto. Mientras no reciban esa información «non nos imos posicionar a favor ou en contra».
Marea
cidadá
Movimientos en Noia. El asunto también preocupa en Noia, sobre todo por lo que respecta a la posibilidad de que llegue a contaminarse el río Vilacoba, del que se abastece la villa noiesa, y a los bancos marisqueros. Por esta razón, la Marea Cidadá también se ha mostrado contraria al proyecto e instará al Concello a que presente alegaciones en contra del emplazamiento elegido.
La empresa
El vertedero no es el objetivo. Además de reiterar que la instalación cumplirá con toda la normativa europea, nacional y autonómica, la empresa que promueve el proyecto, Gestora de Residuos del Noroeste, insiste en que «no se contaminarán las aguas» puesto que se ha realizado un «pormenorizado» estudio hidrogeológico de la zona y no se realizará ningún vertido, ya que «las aguas a tratar se trasladarán a otras instalaciones especializadas y autorizadas». La firma habla también de la doble barrera impermeable y los exhaustivos controles de calidad en el vaso del vertedero y destaca que a este solo irá a parar «aquello que sea imposible recuperar para el reciclaje, valorización o generación de combustible, por tanto, el vertedero no es el fin de la instalación sino una parte de la misma.
Colectivos ecologistas
Bomba de relojería. «Aberración» y «bomba de reloxería que podería afectar á saúde de toda a comarca» son expresiones con las que la sociedad Coluna Sanfins y la Asociación Autonómica e Ambiental Petón do Lobo se han referido a unas instalaciones de las que están totalmente en contra. Han presentado alegaciones porque el proyecto «carece dun estudo de seguridade sobre os efectos na saúde das persoas».