La interculturalidad que transforma

Luisa López

BARBANZA

JORGE PARRI

La banda africana ha vuelto a Galicia y contagia su ritmo allí por donde pasa

05 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Volvieron para poner Galicia patas arriba sin mucha dificultad. Un verano más, el grupo africano Saint Luc Banabakintú ha teñido de color el corazón de los gallegos. O cura nejro de Masaricos -como se conoció al sacerdote Desiré Kuoakou Tanoh en su desembarco en Galicia hace más de un decenio- es el responsable de tal explosión cultural que une la gallega y la africana y que llega cada año a la Costa da Morte y Barbanza. «Esta experiencia transforma a los de aquí y también a los de allí, porque cuando vuelven a Costa de Marfil, los chicos hablan de Galicia y de la experiencia de haber convivido con los gallegos», comenta el párroco de Brens, Ameixenda y Buxantes.

Desiré fundó la oenegé Égueire junto a Xosé Manuel Pensado, párroco de Mazaricos. Les unía una gran amistad, cultivada al mismo tiempo que sus estudios en Comillas. Fue Pensado quien lo animó a venir a Galicia a ejercer como cura rural y en paralelo a su vocación, emprendieron juntos un viaje casi tan vocacional como el sacerdocio: el de la solidaridad. Una de las primeras cosas que hicieron fue organizar una Fiesta Africana, cuya octava edición se celebró el pasado sábado en A Picota.

Alrededor de 400 personas se dieron cita en torno a una comida africana y el espectáculo ofrecido por la coral Saint Luc. Es la tercera vez que la agrupación visita Galicia, y ya conocen a la perfección muchos de los bonitos lugares de su costa: Muxía, Ribeira, Fisterra o Muros son algunos de los concellos que los acogen en sus programaciones estivales.

Égueire realiza un importante esfuerzo económico con el traslado del grupo (este año han venido en torno a 30 músicos). Los activistas de la oenegé trabajan incesantes en busca de ayuntamientos o instituciones que puedan contratarlos: «Nosotros pedimos ayuda, pero ofrecemos algo a cambio. Este es un grupo que vale mucho, es una manera de presentar un rostro más positivo de África, que es mucho más que hambruna y miseria».

Potencial

Consciente de las dificultades que atraviesa el continente, Desi (así lo llaman sus feligreses) cree que es la hora de poner en valor todo el potencial que tienen allí y, en concreto, el de su país Costa de Marfil. Y por eso, agradece a todos los ayuntamientos e instituciones, como la Secretaría Xeral de Cultura de la Xunta, La Voz de Galicia y la TVG, que todos los años le brindan su apoyo.

La coral Saint Luc Banabakintú está dirigida por Ambroise Ané, un médico africano que trabaja para una organización internacional, defensor a ultranza de los derechos humanos y a quien apasiona la música y el canto coral.

«Anet quiere trasladar felicidad a través de la música y mostrar al mundo cómo la cultura africana está llena de calor y de vida», cuenta uno de sus ayudantes. Acompañándolo vienen dos adjuntos a la dirección, Aimé Désiré N’guetta y Thierry Diouf, que le dan apoyo y supervisan que las voces estén preparadas, los instrumentos afinados y la puesta en escena sea perfecta en cada espectáculo. Procedentes de un país francófono no tienen problema en comunicarse con su público, incluso cuando estos no conocen sus respectivas lenguas. «Es la fuerza de la interculturalidad, que te transforma», recuerda Desiré Kouakou.

Por delante quedan muchos conciertos, y días libres en el calendario para los que quieran contratar al grupo marfileño. Después de haber estado el pasado fin de semana en Camariñas, Cee, Mazaricos y Baio todavía quedan plazas que llenar. Carballo, Muros y Cabana de Bergantiños serán las próximas paradas.

Eso será el fin de semana, pero ahora los chicos de Saint Luc Banabakintú disfrutan de esa Galicia sunset, que les ha recibido a su llegada. Estarán hasta finales de mes y volverán a su país, a su ciudad, Abidjan, y a sus trabajos hablando de su gira gallega y de todos esos sitios que les dejaron tan buen sabor de boca. En agosto, les tocará ellos ser anfitriones puesto que un grupo de la ONG viajará a Costa de Marfil para conocer uno de los proyectos más importantes que la Égueire tiene ahora en marcha: la Maternidad en la región de Grand Lahou.