Siete de cada diez viviendas se edificaron hace más de veinte años

Francisco Brea
Fran brea RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

Casa nuevas como esta en Ribeira escasean y muchas de ellas no se lograron vender.
Casa nuevas como esta en Ribeira escasean y muchas de ellas no se lograron vender. marcos creo< / span>

Las agencias inmobiliarias no confían en que se vuelva a construir durante el 2016

04 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El mercado inmobiliario no pasa por su mejor momento. Las agencias lamentan la falta de viviendas nuevas disponibles para vender y se centran en hacer negocio con las casas y pisos de segunda e incluso tercera mano, como afirman algunos profesionales del sector. La verdad es que a día de hoy no parece que haya alternativa, ya que los datos que aporta el Instituto Galego de Estatística (IGE) demuestran que siete de cada diez viviendas se construyeron hace más de 20 años.

Es cierto que el bum inmobiliario hizo que el pico de construcciones se elevase entre los años 2000 y 2010, período en el que se levantaron 25.709 viviendas, pero la crisis frenó de golpe esta tendencia. De hecho, desde entonces apenas se ha edificado una séptima parte en este lustro. Por concellos, Ribeira y Boiro fueron los que soportaron el mayor aumento en el parque de viviendas, aglutinando prácticamente la mitad de las promociones inmobiliarias que se realizaron en Barbanza. Por ello, no es de extrañar que sean los municipios donde todavía existe una importante cantidad de viviendas vacías -se encuentran a la cabeza de la lista en Galicia- principalmente fuera del casco urbano.

Malas expectativas a corto plazo

En el sector inmobiliario no son optimistas y a pesar de que se hable de recuperación, no consideran que durante el 2016 el mercado se vaya a recuperar. «A Galicia las cosas llegan más tarde. Puede que tardáramos un poco más en entrar en la crisis, pero eso provoca que también tardaremos más en salir de ella que otras zonas del país», asegura Juan López, gerente de una agencia inmobiliaria de Noia.

Concretamente, en el caso de la localidad noiesa, López apunta que las nuevas construcciones que se puedan hacer dependerán en buena medida de la aprobación del Plan Xeral de Ordenación Municipal: «Mientras sigamos regidos por las normas subsidiarias los promotores no van a dar un paso. De hecho, en los dos últimos años no se ha visto una grúa en Noia más que para reparaciones de algún particular. Estamos escasos de suelo urbanizable y, además, los propietarios de los solares piden unos precios que ya están desfasados. No es fácil hacerles entender que piden demasiado».

Por otra parte, las ventas de inmuebles también se han estancado y la tendencia actual es optar por el alquiler: «No vemos que se recuperen las ventas. Ahora mismo solo funciona el alquiler. La crisis ha hecho que la gente cambie su mentalidad y ya no se ve tan necesario tener una casa en propiedad», afirma la gerente de una inmobiliaria de Ribeira. Algunas transacciones que se realizan son «derivadas de herencias, pisos antiguos de los cuales los herederos se quieren deshacer y que algunos jóvenes están dispuestos a comprar», puntualiza Juan López.