Los ganaderos dan por perdida una gran parte de la cosecha de maíz

X. R. Alvite / A. Gerpe MAZARICOS / LA VOZ

BARBANZA

Los profesionales dicen que será difícil que los cultivos se recuperen aunque ahora empiece a llover.
Los profesionales dicen que será difícil que los cultivos se recuperen aunque ahora empiece a llover. alvite< / span>

Manifiestan que será la peor de la última década debido a la sequía

25 jul 2015 . Actualizado a las 09:55 h.

Ni las altas temperaturas registradas en ejercicios precedentes -2010 y 2011 fueron también especialmente secos-, ni los temporales de lluvia y viento del otoño del 2012, ni tan siquiera la actividad feroz y constante de los jabalíes han causado tanto daños en las cosechas de maíz como los que se esperan este año. Tanto es así que los ganaderos no dudan en manifestar que será la peor cosecha de la última década. La mayoría dan ya por perdido una parte importante de la producción y creen que aunque ahora se pusiese a llover de forma abundante, cosa que no parece probable al menos durante la próxima semana, sería imposible recuperar la totalidad de los cultivos.

«Parte do mal está feito e é irrecuperable. A planta tivo que soportar unha falla importante de humidade na primeira fase do seu crecemento e despois sufriu un forte estrés calorífico que repercutiu negativamente no seu ciclo de crecemento. Evidentemente falta a etapa de polinización e de formación do gran para a que si se precisa de algunha humidade. De non habela, a situación será totalmente catastrófica», apunta el responsable de ventas en Galicia de una de las principales multinacionales de comercialización de semillas.

Para este profesional habrá una parte importante de la producción, que cuantifica en el entorno del 10%, que ni siquiera acabará siendo ensilada por los profesionales debido a su baja calidad.

180.000 euros solo en siembra

En la comarca barbanzana supondría dar por perdidas más de doscientas hectáreas de terreno que, traducidas a dinero, equivalen a una cantidad que sobrepasa los 180.000 euros solamente en lo referente a los gastos de siembra. Porque a esto había que sumar los importes derivados de la necesidad de adquirir alimento foráneo que supla las mermas que se producirán en el volumen de ensilado del maíz, el principal producto sobre el que sustenta actualmente la alimentación de las vacas lecheras.

El mal tiempo también está teniendo una repercusión especialmente negativa sobre las explotaciones cárnicas y sobre aquellas de carácter lácteo que basan su sistema de producción fundamentalmente en el pastoreo.

Sin forraje

La falta de lluvias, unido al fuerte viento del norte que viene afectando a la zona durante las últimas semanas, ha provocado que las praderías estén completamente secas y que no produzcan el forraje suficiente para alimentar a las vacas. Esto ha obligado a los ganaderos a echar mano del alimento que estaba almacenado y destinado a su consumo durante los meses de invierno. «O ano pasado abrimos o silo a mediados de setembro. Nesta ocasión levamos xa unha semana dispoñendo do mesmo porque os animais non poden morrer de fame», manifiesta un ganadero de la parroquia mazaricana de Alborés. Este profesional no se muestra en absoluto optimista con respecto al futuro: «Teño serias dúbidas de que a comida nos dure durante todo o inverno». En esta misma situación se encuentran otras personas que regentan granjas en la comarca.