Un científico movido por las partículas

María Xosé Blanco Giráldez
m. x. blanco RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

Trabaja en el Reino Unido en un proyecto de investigación relacionado con la energía solar

08 jun 2014 . Actualizado a las 12:01 h.

El CSP2 ocupa, desde hace un tiempo, los pensamientos de Pablo García Triñanes (Cespón, 1976). Detrás de estas siglas se esconde un proyecto de ámbito europeo que se está cocinando desde la Universidad de Surrey, en el Reino Unido. El objeto de estudio son las partículas y la meta, determinar la mejor forma de usarlas para el almacenamiento y el transporte de la energía solar.

Estos y otros conceptos científicos, así mencionados, puede que no despierten interés en el común de los mortales. El mismo Pablo García reconoce que no es químico por vocación: «Si é certo que destacaba en matemáticas, pero foi a raíz dos consellos dunha profesora cando decidín decantarme pola rama científica. Fun descubríndoa e enganchándome pouco a pouco».

Y no le costó, ni engancharse ni tener claro hacia donde quería dirigir sus pasos: «Facendo as prácticas en Jealsa cambioume a mentalidade e decidín camiñar cara a enxeñería industrial». La optimización de los procesos industriales, el desarrollo de nuevos materiales energéticos y la tecnología de partículas fueron situándose entre sus objetos de estudio prioritarios y le llevaron a formar parte de equipos de investigación en universidades de Francia y Alemania, pero también en la USC.

Se encontraba en la universidad compostelana cuando irrumpió la crisis y azotó con crudeza al ámbito de la ciencia. El boirense decidió entonces dar el salto: «Cuestións de contrato, estancamento e as gañas de dar un paso adiante leváronme a moverme. Acabei no Reino Unido por casualidade, pois sentinme atraído por este proxecto, pero estaba disposto a ir a calquera outro lugar».

Rodeado de los mejores especialistas en la materia, el boirense ve ahora pasar las horas entre átomos, iones y moléculas, tratando de encontrar la fórmula perfecta para transportar y almacenar la energía solar mediante partículas. Incrementar la eficiencia energética disminuyendo el coste y minimizar los riesgos del proceso son sus metas.

Con los mejores

Su implicación en el proyecto CSP2 le lleva a viajar a distintos rincones del mundo. El pasado mes de mayo, por ejemplo, estuvo en Beijing, China, participando en un congreso internacional de tecnología de partículas, un importante foro que, a modo de olimpiadas, reúne cada cuatro años a los mejores científicos del mundo.

Aunque tiene que estar a miles de kilómetros de su casa, Pablo García no considera que su situación esté relacionada con la fuga de talentos de la que tanto se habla últimamente en España: «É verdade que a ciencia está sendo maltratada, tanto a nivel estatal como autonómico, pero eu son dos que defenden que a xente ten que saír, interactuar con outros grupos, cultivarse. Toda persoa que queira destacar en ciencia debería saír fóra e interaccionar».

Él está contento con la experiencia vivida y los conocimientos adquiridos, pero por su ajetreada cabeza se revuelve la idea de regresar a su tierra: «É unha das alternativas de futuro que me expoño, volver a Galicia e fundar o meu grupo de investigación, ou nunha universidade ou nunha empresa». De hecho, aunque la mayor parte de su trayectoria profesional ha discurrido en el ámbito académico, García Triñanes no cierra las puertas a la posibilidad de dar el salto hacia la industria: «Hoxe en día, nos dous eidos se traballa de forma similar, así que me dá igual».

Este científico boirense se muestra conformista con los logros alcanzados: «Vou paso a paso e non teño grandes aspiracións, aínda que tampouco lle pecho as portas a nada». Eso sí, asegura que, por lo menos por ahora, su faceta profesional discurrirá en torno a las partículas: «Nestes momentos é o tema que máis me interesa».

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