Consejos para no ser otra víctima del feroz oleaje en Corrubedo

Javier Romero Doniz
JAVIER ROMERO RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

monica ferreiros

No alejarse del faro para entrar en la zona pedregosa es la primera recomendación

14 ene 2014 . Actualizado a las 15:12 h.

El espectáculo que desde hace días ofrece el mar de fondo que arremete contra el faro de Corrubedo y su entorno, castigándolo con el violento impacto de las olas, ha generado un repunte en las visitas que recibe este icono de la costa barbanzana. El número de personas que se concentran en algunas tardes se cuentan por decenas. Y no siempre son un ejemplo de prudencia. Más bien de temeridad. Tanto es así que la Policía Local y Protección Civil han tenido que desplazarse en más de una ocasión para evitar que los visitantes pisasen zonas que están a tiro de las grandes olas. Es por eso que tanto agentes como voluntarios de los citados equipos de emergencias recomiendan a los devotos de este espectáculo, principalmente, sentido común, y, después, prudencia.

El principal consejo que ponen sobre la mesa estos encargados de velar por la ciudadanía en Ribeira, y que esperan no caiga en saco roto, es no sobrepasar el perímetro del faro. Más allá de ese espacio entienden que todo puede pasar. «Sobre todo cuando se busca una foto buena e impactante. Hoy todo el mundo lleva una cámara en el bolsillo y eso hace que se persiga una imagen que puede acabar teniendo un coste muy alto. Resbalar en una roca mojada, que te arrastre una ola o que el viento te haga perder el equilibrio es fácil que suceda, y lo peor es que si alguien acaba en el agua, otro puede ir detrás para intentar ayudarle. Hay que recordar que si el faro se construyó ahí es por algo: el mar no llega y es seguro. Así que es mejor no sobrepasar su entorno», explican en la Policía Local.

Con estos días de lluvia y viento -la previsión es que prosiga toda la semana- tampoco se puede recomendar un calzado concreto para moverse entre las rocas: «Es igual de peligroso con un tipo de suelo que con otra. La gente tiene que acostumbrarse a verlo desde una distancia prudente. No queda otra», revelan en Protección Civil. La misma prudencia se solicita a los pescadores deportivos, a quienes se recuerda que al igual que hay días en los que no es posible salir a faenar, tampoco se puede ir a pescar desde el litoral.