Con la diversión como objetivo

María Xosé Blanco Giráldez
m. x. blanco RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

CARMELA QUEIJEIRO

Más de setecientos chiquillos empezaron sus vacaciones participando en los programas de conciliación que ofertan cinco concellos

02 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Hasta hace unos años, los abuelos eran prácticamente la única alternativa que tenían los padres a la hora de organizarse en verano. Paulatinamente, los concellos de Barbanza fueron subiéndose al carro de la conciliación, ofertando programas que garantizan el entretenimiento de los chiquillos, por lo menos, en horario matutino. Ayer, más de setecientos niños de la comarca iniciaron sus vacaciones con la diversión como principal objetivo.

Los denominados campamentos urbanos no solo se presentan como una alternativa de conciliación, sino también como un espacio de encuentro y socialización para los chiquillos, poniendo a su alcance un variado abanico de actividades de ocio que se redondea con un interesante cariz formativo.

Esta faceta pedagógica cobra protagonismo en los campamentos de inglés que ayer se pusieron en marcha tanto en Ribeira, donde participan 30 chiquillos y hay 20 en lista de espera; y en A Pobra, donde acuden a clases una veintena de chavales pero todavía hay vacantes.

A mayores, en el territorio ribeirense, 240 niños vivieron ayer su primera jornada de unos multitalleres en los que, de aquí a finales de agosto, harán desde galletas hasta experimentos, pasando por juegos o bailes. El contenido es similar en la ludoteca pobrense, que cuenta con 75 inquilinos.

Más movimiento

En A Pobra es destacable también el éxito del campamento deportivo, cuyas 70 plazas están completas. Y es que se presenta también como una buena alternativa de conciliación, pues abarca los cinco días laborables de la semana, desde las 10.00 hasta las 14.00 horas.

Más de 200 chiquillos rianxeiros iniciaron ayer una particular vuelta al mundo. A través de juegos, actividades deportivas e incluso alguna que otra incursión en la cocina, conocerán la cultura de distintos países. El Concello decidió dar cabida a los 225 niños que se anotaron, pese a que inicialmente solo se ofertaban 150 plazas.

Las vacaciones también empezaron con frenética actividad para medio centenar de chavales noieses que acuden a unos talleres y para los usuarios del servicio de atención a menores de Lousame.