Aperitivo con espectáculo sobre dos ruedas en el centro de Boiro

JAVIER ROMERO / R. Iglesias RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

Los vecinos se agolparon en la avenida de la Constitución para presenciar el recorrido.
Los vecinos se agolparon en la avenida de la Constitución para presenciar el recorrido. dani gestoso< / span>

La Vuelta pasó la villa y animó la hora del vermú en la avenida de la Constitución

31 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

La mañana invitaba a salir. Sol, terrazas... el paso de la Vuelta por el centro urbano. Poco tiempo después del mediodía el ambiente ya se respiraba en el entorno de la casa consistorial, en donde la pregunta se repetía una y otra vez: «¿Cando pasa o pelotón?». La respuesta era siempre la misma: «Entre as dúas e media e as tres, o polo menos iso é o que pon o xornal». Con el paso de los minutos, y el anuncio por radio de la llegada del pelotón, la gente fue cambiando de terrazas, pero no de población.

El nuevo destino era la avenida de la Constitución, preferentemente en el cruce con la de Barraña. Allí, el ambiente estaba caldeado. La gente buscaba la poca sombra que había, y que en gran parte ya estaba ocupada. Los vecinos, o turistas, -que los había y en cantidad- más previsores fueron ocupando la parte soleada: «Es mejor pasar calor un rato pero luego ver pasar a los ciclistas en una buena posición», explicaba una señora de Madrid mientras intentaba frenar, como podía, el ímpetu de sus dos pequeños hijos.

El paso de motos y coches de la Guardia Civil con las banderas amarillas anunciaba la inminente llegada de la comitiva sobre dos ruedas. Mientras, en la terraza que hay en este cruce de arterias boirenses, la gente cambiaba como podía las sillas para no perderse el espectáculo sobre dos ruedas que estaba a punto de pasar. «Mellor se o vemos pasar sentado e coa cervexa na man. Isto non sucede todos os días e hoxe temos que aproveitar», señalaba un oriundo mientras se acomodaba en el palco improvisado en el que se había convertido la terraza del bar en donde se encontraba.

Bandera roja

Con la llegada de las banderas rojas, el ambiente se calentó. La gente ocupó ambos márgenes del vial al conocer que el pelotón ya había hecho acto de presencia en Boiro. Fue entonces cuando las cámaras fotográficas y teléfonos -que también hacen de cámaras- salieron a la luz. Fotos o vídeos, daba igual, el caso era inmortalizar el paso de la Vuelta a España por Boiro. Primero lo hizo el grupo de escapados. Luego el grueso del pelotón. Por último, lo rezagados.

«Foi visto e non visto», sentenciaba un señor que no acababa de gustarse en las fotos que un amigo le hizo. A menos de un metro, otro preguntaba: «E logo Purito, ¿cal era? Non me deu tempo a recoñecelo, é que pasaron tan rápido que nin me decatei de cal era». En el resto de la avenida de la Constitución, aunque de una forma más dispersa, también había público. Algunos incluso permanecían minutos después de pasar el pelotón por si aún pasaba otro ciclista rezagado, pero lo único que pasó fueron los agentes de la Guardia Civil que cerraban el paso de esta Vuelta por Boiro.