Son todavía bebés, pero ya tienen otra vida que cuidar

BARBANZA

Ahora, un árbol lleva su mismo nombre y han de cuidarlo. Con tan solo unos meses de edad, unos veinte niños se convirtieron en padrinos y madrinas de una nueva vida. De momento, serán sus padres y demás familiares los que se encarguen de que unos y otros, en paralelo, crezcan a buen ritmo y con salud. Pero el caso es que la iniciativa sirve para que los pequeños tomen contacto, ya desde bebés, con la necesidad de proteger el medio ambiente. Muchos quisieron estar presentes en esta nueva plantación de árboles, que fueron cedidos por el Concello al colectivo Boiroverde, entidad que promovió la actividad en las inmediaciones de O Saltiño, en el paseo marítimo de Barraña (Boiro).

Bajo un cielo azul y con buenas vistas, allí estaban, entre otros, Adrián Fernández Abad, de tan solo nueve meses. Lo acompañaron sus padres, Juan y Lucía. Orgullosos estaban también Juan Manuel y María del Mar con su niño Abel Segade Laíño, quien no dudó en agarrarse al árbol que ahora se llama como él. Antonio y Raquel, por otra parte, llevaron al pequeño Mateo Isorna Costas, mientras que a Julia Fernández Hermo la acompañaron en ese momento sus propios padrinos, Míriam Hermo y Alberto Carnota. Con el bebé Diego Figueira, de diez meses, estuvo su padre, Marco. A estos y a otros pequeños quisieron acompañarlos algunas autoridades locales, como el alcalde, Juan José Dieste o el concejal de Medio Ambiente, Antonio Moledo.