La alegría de sumar primaveras

raquel iglesias RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

La asociación de Amas de Casa de Ribeira homenajeó a los mayores

01 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

No cabía un alfiler. El Liceo Marítimo de Ribeira se quedó pequeño en la celebración del Día dos Nosos Maiores. Cuatrocientas personas se vistieron de gala para homenajear a los vecinos del municipio que suman más primaveras. Los bombones, los churros y las flores hicieron todavía más dulce el acto, que se viene realizando desde hace tres décadas y reviste cada vez más emoción. No en vano, el papel de los abuelos y bisabuelos es cada vez más importante en la sociedad y estos no dudan en ayudar a sus seres queridos cuando la necesidad azota. Algunos, que ya cuentan con la guerra y varias crisis económicas a sus espaldas, saben cómo dar consejos de verdad. Y es que la sabiduría también se acumula con la edad, aunque mantener el espíritu joven parece ser el secreto para cumplir más de noventa.

Todas las palabras que se pronunciaron fueron de agradecimiento. La presidenta de Amas de Casa, Magdalena Bringas, aseguró sentirse orgullosa de estar rodeada de tantos mayores fascinantes. Los halagos se acompañaron de nombres y apellidos y estos recayeron sobre Paquita Pérez, de 101 años, Josefa Lema, de 92, o Carmen Martínez, de 82, entre otras vecinas longevas de Ribeira.

El alcalde, Manuel Ruiz Rivas; el senador, José Luis Torres Colomer; el vicepresidente del Parlamento, Miguel Santalices; y la vicepresidenta de la Diputación, María Faraldo, también estuvieron presentes en el entrañable acto. El regidor incluso se arrancó con los chistes para hacer reír a los asistentes.

Matrimonios eternos

Mucho humor también les hizo falta durante medio siglo a los matrimonios que fueron reconocidos por llevar más de 56 años casados. Entre las parejas que más amor se profesaron se encontraban los padres de Manuel Ruiz. En total, fueron tres los matrimonios que recibieron un ramo de flores como homenaje, además de la admiración de todos los vecinos.

Para dar todavía más emotividad al encuentro, Magdalena Bringas leyó un poema, que puso la guinda a los discursos. El baile se alargó durante horas y en este no faltaron los temas que han marcado historia.

Los mayores volverán a reunirse en la comida de confraternidad que llegará en otoño a Ribeira, tal y como anunció Bringas. Además, y para este domingo, Día de la Madre, se ha organizado un festival en el auditorio. El acto comenzará a las siete de la tarde y los más pequeños pondrán la música.