Las relaciones entre simpatizantes de APU y Máis Galiza se agravan
17 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Puede que la crisis que afronta el BNG a nivel gallego tras la salida del frente de Encontro Irmandiño y de Máis Galiza, no se traduzca en la comarca en una baja importante de militantes. Pero sí está teniendo otros efectos tan o más significativos: las discrepancias están a flor de piel en el partido entre quienes pertenecen a Máis Galiza pero seguirán en el Bloque y quienes están próximos a APU -Alternativa pola Unidade-. Por si con esto fuese poco, la desbandada de los hasta ahora concejales nacionalistas ribeirenses supuso algo así como echarle gasolina a un fuego que ya estaba bastante vivo.
Sin medias tintas, muchos destacados nacionalistas barbanzanos calificaban ayer lo sucedido en Ribeira de «auténtica vergoña». Acusaban a quienes se van y a quienes renuncian a sustituirles -hubo que buscar gente incluso de fuera de la lista, al rechazar ser ediles 18 personas- de dinamitar el partido en un momento muy complicado para el Bloque. Dicen que la que fue candidata, Dominga Brión, creó la lista a su parecer y que una vez que ella se marchó, todo se empezó a caer como un castillo de naipes.
Hablan de esta manera personas muy cercanas a APU. Sin embargo, también critican lo ocurrido en Ribeira nacionalistas de Máis Galiza -es decir, de la misma corriente que los concejales que dimitieron-. A nadie parece gustarle la actitud que tomaron los ribeirenses. Y señalan que lo que no es de recibo es que, en vez de solventar un problema interno que llevaba años coleando, se marchen ahora que las aguas están revueltas en toda Galicia y con un PP bañado en éxito en todas partes.
Pero las críticas no paran ahí. Ni mucho menos. Las discrepancias entre personas de APU y Máis Galiza se evidencian, sobre todo, en la zona de Arousa norte, donde se habla de compañeros de filas como si de adversarios políticos se tratase. Una voz autorizada del BNG barbanzano pronunciaba ayer una frase que retrata la situación: «Está todo mal, fíxate, en canto temos un responsable comarcal, critícaselle dende dentro como se fose alcalde do PP».
Críticas a los responsables
Se refería a que en su día la boirense Dores Torrado sufrió duras críticas por su gestión al frente del BNG comarcal y que, ahora, aunque lleva muy poco en el cargo, le empieza a pasar lo mismo al pobrense Xosé Lois Piñeiro.
Precisamente, ayer no eran pocos los que se sentían molestos con unas declaraciones que hizo Piñeiro al hilo de las dimisiones de Ribeira. Dijo algo así como que cuando una lista se presenta para gobernar y no lo logra resulta normal que deje paso al relevo. Muchos compañeros de filas suyos se preguntaban qué hace él, entonces, de edil en A Pobra cuando su equipo no logró arrebatar la alcaldía a Isaac Maceiras.